ANTÍPODAS | O |
11 feb 2006 . Actualizado a las 06:00 h.EL miércoles, en el auditorio de Caixanova, se proyectará la película Trece entre mil , de Iñaki Arteta. Es éste un film del género documental que explora las vicisitudes de trece víctimas de ETA, de las casi mil que blasonan con ignominia la historia de la banda terrorista. Y es también una obra excepcional en el sentido literal del término: hay muy pocas películas dedicadas a uno de los fenómenos que más ha marcado la vida española, y condicionado el curso de la vida en el País Vasco. No ya la política, sino el destino de miles de personas. Sólo el número de «exiliados», los vascos de la diáspora, supera los doscientos mil. se ha visto poco en salas comerciales, tal vez porque se barrunta que el personal no quiere amargarse la noche viendo a seres que han sufrido en sus carnes lo que se ha dado en llamar la sinrazón terrorista. En efecto, no tienen razón, pero no quiere decir que maten por matar. Matan para que se cede a sus exigencias, utilizan el terror como forma de presión y moneda de cambio: si se les da lo que piden, dejarán de matar. Se trata de un chantaje como el que haría cualquier banda criminal. Los cineastas españoles, a pesar de dárselas de conciencia de la sociedad y otras florituras, amén de transgresores, no han tenido en su mayoría interés ni por éste ni por otros asuntos relevantes de la historia reciente del país. La filmografía sobre terrorismo es escasa, como sobre los GAL, o la corrupción. Luego se quejan de que la gente no vaya a ver sus obritas, que parecen todas cortadas por el mismo patrón. Por su rareza, pues, puede recomendarse, sin haberla visto aún, esta película de Arteta, cuyo estreno gallego tendrá lugar en Vigo.