La ex concesionaria estima que se le deben 7 millones de euros, y el ente comarcal, la mitad
30 ene 2006 . Actualizado a las 06:00 h.La junta de gobierno de la Mancomunidade acordó ayer por unanimidad rescindir el contrato del servicio de basuras con Urbaser. Puso así fin a una relación extraña, ya que Urbaser no está recogiendo la basura desde el 10 de marzo del 2004 pero, por motivos legales, seguía siendo la concesionaria, lo que impedía volver a licitar el servicio. Desde marzo del 2004, la basura la está recogiendo otra empresa, Aymasa, con un contrato de emergencia. Fue contratada por 1,4 millones de euros al año, aproximadamente. A esta cantidad hay que sumarle lo que cobra Sogama por hacerse cargo de los residuos: más de un millón cien mil euros anuales. El presidente de la Mancomunidade y alcalde cangués, José Enrique Sotelo, pretende zanjar el problema de la basura antes del verano. Su objetivo es tener adjudicado el servicio para entonces. El primer paso es contratar una asesoría técnica que será la que estudie las necesidades y analice en su momento las ofertas. Tres empresas habían mostrado meses atrás interés en realizar este trabajo. Son Novotec (Soluziona), SPM Conmsultores Ambientales y Soil Recovery. Asesoría técnica La Mancomunidade había convocado un concurso para una asistencia técnica que finalmente no contrató al recibir un informe negativo del Consello Consultivo de Galicia a su pretensión de rescindir el contrato a Urbaser por inclumplimiento de sus obligaciones. El organismo supramunicipal se vió obligado a modificar sus pretensiones. El Consello entendía que tan culpable de la situiación era Urbaser como la Mancomunidade. El primero, por sus incumplimientos y por abandonar unilateralmente el servicio. La segunda, por no pagarle. Una vez que el ente comarcal aceptó incluir estas dos razones en su propuesta de rescindir el contrato, el Consello Consultivo die su visto bueno. Ayer, tras casi dos años de espera, la junta de gobierno del organismo supramunicipal, rompíó al fin su relación con la citada empresa. No está claro que se va a incluir en la nueva adjudicación. Probablemente, se meterá la deuda como una de las condiciones. Urbaser estima que ronda los siete millones de euros. La Mancomunidade calcula que está en 3,5 millones. El organismo debe también a Aymasa y a Sogama.