Doce familias conocieron ayer los que serán sus nuevos hogares, tras el sorteo de una docena de viviendas de promoción pública construidas por la administración autonómica
27 ene 2006 . Actualizado a las 06:00 h.Sólo hacía falta ser joven, (entre 18 y 35 años), pero no había que estar sobradamente preparado. Aquello quedó caduco. En su lugar, la otra condición pasaba por tener hijos. Ambos requisitos eran imprescindibles para optar a una de las viviendas de promoción pública construidas por la Xunta. En total, se presentaron 353 solicitudes para acceder a una docena de pisos. De éstas peticiones, sólo se excluyeron doce. Ayer, con motivo del sorteo, las escaleras del número 14 de la calle Pardal, en O Calvario, eran una algarabia de niños, padres y alguna que otra abuela. La primera vez Helena Pérez y Alberto Heras, una pareja con tres hijos, no se lo podían creer. Hace poco más de medio año solicitaron un piso y ayer lo vieron por primera vez con motivo del sorteo. A ellos les tocó el quinto y están encantados. Tres habitaciones, dos cuartos de baño, cocina, salón y claridad, sobre todo, mucha luz, algo que agradecen con entusiasmo. Dentro de quince días ya podrán habitarlo y dejar la Baixada a Salgueira donde residen de alquiler. Todavía no saben lo que su nuevo hogar supondrá para el bolsillo. Lo único que sabe Alberto es que a partir de ahora tendrá que ejercer duro de cocinero, su profesión. Helena tiene más que suficiente con el trabajo de casa y los tres niños, que ahora podrán disfrutar de más espacio. Un piso más arriba, en el sexto, se encontraba otra pandilla de jóvenes no menos rebosantes de felicidad. A Rosana Burgueño y Robert Rosa, dos uruguayos afincados en Vigo con sus dos hijos de catorce y diez años, les gusta todo de su nuevo hogar. La comodidad, el lugar, la claridad. «Nos parece bárbaro, debería de hacerse mucho más» comenta Rosana, quien ya sólo piensa en el traslado desde Bouzas, donde reside en la actualidad en una vivienda alquilada. En la puerta de al lado vivirá otra uruguaya, Verónica Rivas, amiga de la anterior. Las cosas no pueden haber salido mejor para ambas, según explican entusiasmadas. Verónica se trasladará con su pareja, un hijo y la abuela. Espera que le dé tiempo a hacer la mudanza desde Balaídos antes de que nazca su segundo niño, aunque ya está a punto. Los flecos A partir de ayer, sólo quedán por rematar algunos flecos para entregar las llaves a los propietarios. Al contrario que en otras adjudicaciones, en ésta no se ha valorado por puntos, sólo se hacen sorteos entre las solicitudes que cumplen los requisitos. Uno de los trámites pendientes, que se llevarán a cabo en estos días, es el estudio económico de las familias adjudicatarias. Acto seguido serán informadas de lo que supondrá el IVA y de la provisión de fondos para pagar al notario y en el registro de la propiedad. De las doce viviendas construidas por la Xunta de Galicia en la zona de O Calvario, nueve se han adjudicado en régimen de propiedad y tres en alquiler.