La Mirilla Mientras Evo Morales se erigía en la máxima autoridad indígena de Bolivía, los iberoaméricanos residentes en Vigo lo celebraban con música
21 ene 2006 . Actualizado a las 06:00 h.Casi al mismo tiempo que Evo Morales recorría el sendero de flores camino del santuario precolombino de Tiahuanaco, donde los sacerdotes de la antigua religión aimara lo bendeciría como la máxima autoridad indígena del país, un grupo de latinoamericanos residentes en Vigo celebraban su llegada al poder de Bolivía con una fiesta en la sede de la asociación Arxentinos no Exterior. Los convocantes del festivo acto son el Comité Galego Bolivariano de Solidaridade con Venezuela, la Asociación Arxentinos no Exterior y la corriente de izquierdas Traballadores Galegos polo Socialismo. Una de vivas Ya la convocatoria del acto estaba cargada de vivas a las nuevas autoridades iberoamericanas que han hecho frente al poder norteamericano. Los convocantes decían que Evo Morales representa lo mejor de la historia de la lucha del pueblo boliviano. «É a continuación do espíritu dos grandes da Gran patria Latinoamericana: Bolivas, San Martín, Martí, Sandino....», se decía en la nota de prensa. Y claro, después llegaron los vivas, que si en otro tipo de fiestas se hace a favor de los novios o del que está de cumpleaños, aquí se dirigen a Evo Morales, Bolivia, la Revolución Bolivariana o la amistad gallego-boliviana. Como el cuerpo no sólo vive de voluntades espirituales, los organizadores del festejo convocaron a una serie de artistas para amenizar con su arte a tantas esperanzas latinoamericanas. No podía faltar la galaico-argentina Lorena Lores, un prodigio vocal que siempre está dispuesta a poner su arte al servicio de una buena causa. Completaba el elenco musical Irene Pérez y el Dúo Taquito. Licor café para Nueva York Los miembros de la banda norteamericana The Fleshtones estarán ahora saboreando en algún lugar de Europa el licor café gallego que compraron el pasado miércoles en El Buen Vivir. Los músicos neoyorquinos se dejaron asesorar por algunos amigos vigueses para adquirir este licor desconocido para ellos. Al parecer, Zaremba y compañía son personas de gustos esquisitos y querían mercar algunos vinos buenos de la zona, pero se toparon con el licor café y no sabemos si les sentó bien.