Tendencias | Un nuevo concepto de «spa» urbano El espacio vital Sofros cuenta desde un flotarium a un bar de oxígeno con aromas, sillones rélax para siestas y un equipo de psicólogas clínicas para atender al usuario
21 ene 2006 . Actualizado a las 06:00 h.Inhalar aire con aroma de café, canela o menta en el bar de oxígeno es una de las múltiples posibilidades que ofrece Sofros (www.sofros.com), un centro que se presenta como balneario de la mente y que acaba de abrir en el centro de Vigo. Este innovador establecimiento, situado en la calle Ecuador, responde a un nuevo concepto de spa. Su directora es Teresa Vázquez Amado, que lleva 18 años ejerciendo como psicóloga clínica y especialista en Sofrología. Cuidar la psique La filosofía del centro se basa en que hay que cuidar no sólo el cuerpo sino la psique. «El cuidado del interior no es exclusivo de aquellas personas que presentan un tipo de desorden emocional» sostienen los promotores de Sofros que indican que «hoy, más que nunca, la prevención, la búsqueda del equilibrio, la relajación y el ocio alternativo son más imprescindibles para alcanzar la calidad de vida». El centro cuenta con tres áreas: lúdica y de comunicación; de autoconocimiento y desarrollo personal y una tercera preventiva y de bienestar. Además de Teresa Vázquez, directora y psicóloga clínica, en el centro trabajan también la psicóloga Covadonga Fernández; María Santamaría, que estuvo trabajando durante años en clínicas de Suiza; Eva Ventín, especialista en mobbing y violencia y Mónica Mosteiro que, entre otros cometidos, práctica masajes cráneo faciales con oxígeno y que puntualiza que «éste no es un centro de masajes ni de estética». Es, sobre todo, un lugar de relajación donde se pueden superar las fobias a través de tratamientos psicólogicos basados en realidad virtual y adónde se puede acudir para una casual food, de ensaladas, por ejemplo, mientras se escucha una música chill-out o se echa una siesta de treinta minutos en uno de los múltiples sillones relax, con mantita incluida, como si estuviese uno en el salón de su casa. El bar de oxígeno permite inhalar, durante un cuarto de hora, aire con una proporción de oxígeno del 30%, con aromas diferentes que estimulan o relajan. No se trata de un chute para personas con problemas respiratorios sino una sesión de ventilación similar a un paseo por A Madroa, con la ventaja que no hay que desplazarse y que se lleva a cabo en el centro de la ciudad, donde la contaminación hace que la tasa de oxígeno en la atmósfera apenas llegue al 20%. El flotarium es otra de las posibilidades de Sofros. Se trata de un iglú con medio metro de agua salina. Flotas como en el Mar Muerto.