Reportaje | El «Aranzazu» sale de Cangas para dar la vuelta al mundo El toledano Alfredo Hita y su hijo Willy dejaron el trabajo y los estudios para cumplir su sueño: armar un velero y navegar sin prisas ni plazos alrededor de la Tierra
14 ene 2006 . Actualizado a las 06:00 h.?lfredo Hita y su hijo Willy lo dejaron todo para vivir la gran aventura de sus vidas: habilitar un velero y dar la vuelta al mundo. Para Hita, la aventura consiste tanto en preparar la embarcación con sus propias manos como en la navegación. La embarcación está casi lista y la tripulación a punto para partir. Son, además de Hita y Willy, el cangués Gaby Bermúdez, hasta hace poco gerente del puerto deportivo; el madrileño Ricardo Alba; el carpintero inglés Greg Wilson y el vecino de Cangas Nené Martínez, que será el capitán del barco. Es el único con cierta experiencia en navegación oceánica. Era el propietario de la goleta «Ella». Greg, Nené y Gaby sólo cruzarán el Atlántico. Su idea es volverse al llegar al Caribe. Hita y su hijo proseguirán. Lo harán sin prisas, a la aventura, parando en los puertos en los que vayan recalando el tiempo que les apetezca. El «mismo viaje» será el que marque las cosas, dice Hita. El sueño del toledano viene de cuando era chaval. Cuando pudo, lo dejó todo. Compró el casco, construido en Torrejón y se lo trajo a Cangas. Es el Aranzazu, una embarcación de 20 metros de eslora y 5,40 de manga, que está ocupando dos plazas en el puerto deportivo cangués. El barco llegó en febrero del año pasado con motor y cubierta. Estuvo más de medio año en el varadero. Allí se le colocaron la orza y el mástil. Desde hace unos meses está en el mar. Allí se está completando la carpintería, que hace uno de los tripulantes, el inglés Greg Wilson, e instalando la electrónica. Ni el propio armador sabe a ciencia cierta cuando estará listo el Aranzazu para partir. La idea es salir cuanto antes para tratar de cruzar el Atlántico con los alisios. pero se esperará en todo caso a que todo esté probado. Hita no tiene ningún problema en hacer la travesía hacia el este en vez de poner proa al Caribe. El objetivo es dar la vuelta al mundo sin plazos ni prisas. El velero pasó satisfactoriamente las primeras pruebas de navegación por la ría. El barco tiene dos gemelos. Uno tiene base en Baiona. El otro partió días atrás de Santa Pola hacia el Caribe para dedicarse a charters.El Aranzazu tiene cuatro camarotes. Los de proa están prácticamente terminados. Los de popa van algo más lentos. Al igual que su padre, Willy dejó también todo para vivir su gran aventura. Si Alfredo Hita dejó su empresa en manos de su mujer, Willy, de 19 años, plantó los estudios. Trabaja en la construcción del barco y vive la vida sin «problemas ni preocupaciones». según asegura. El responsable de la navegación será Nené Martínez, el único con cierta experiencia en viajes oceánicos. Buzo de profesión, Nené fue el propietario de la goleta «Ella». un barco danés reconvertido que le compró Zona Franca hace cuatro años para dejarlo abandonado en O Grove después de un intento de reparación que inviabilizó su posterior mantenimiento. Otro de los tripulantes es el cangués Gaby Bermúdez, quien hasta hace poco era el gerente del puerto deportivo. Gaby tiene experiencia en navegación, pero sólo costera. Se integró en el equipo dispuesto a ir totalmente a la aventura y abierto a adquirir nuevas experiencias que volcará en su futura vida laboral. La idea de Gaby es acompañar al grupo hasta Miami y regresar, pero «por si acaso» se puso todas las vacunas aconsejadas para moverse por cualquier lugar del mundo. Greg Wilson vivió en Mallorca varios años y recaló en Cangas meses atrás para hacer la carpintería del Aranzazu. Su experiencia en navegación se reduce a los viajes realizados como invitado en algunos de los barcos en los que trabajó. El madrileño Ricardo Alba, amigo de Hita, tampoco tiene experiencia en navegación oceánica Se incorporará estos días al equipo.