Reportaje | Patrimonio vigués El Concello obtiene la autorización de la Xunta para la musealización de la villa romana de Mirambell, pero no contempla la construcción del centro de interpretación
26 dic 2005 . Actualizado a las 06:00 h.«Teniendo en cuenta las circunstancias, creo que hemos hecho una buena gestión en este asunto», dijo ayer Ignacio López-Chaves Castro para referirse al permiso que in extremis concedió la Xunta de Galicia al Concello de Vigo para realizar la musealización de la villa romana de Toralla, en la finca de Mirambell. Pero el permiso no sólo llegó justo de tiempo para entrar en el ejercicio económico 2005, sino que llegó mermado e impedirá que se realice el centro de interpretación y la cafetería proyectadas. La construcción del mencionado edificio requería la autorización de la Consellería de Política Territorial y, en un principio, el gobierno autonómico denegó la autorización. Entonces, el gobierno municipal envió una reclamación, en la que ya se indicaba al gobierno autonómico que el proyecto constaba de una parte arqueológica y otra arquitectónica que era prescindible. Las grandes dimensiones del edificio del centro de interpretación fueron el motivo de que la Cotop no diera su visto bueno a todo el proyecto. Ahora, la autorización se refiere únicamente a la parte arqueológica del proyecto de Toralla, por lo que el centro de interpretación, con su área de cafetería, no pasará del papel que dibujaron en su momento los arquitectos Salvador Fraga, Javier García Quijada y Manuel Portolés. «Era un proyecto demasiado ambicioso», afirma el concejal de Cultura Ignacio López-Chaves. Económicamente, la musealización de la villa romana de Toralla estaba presupuesta en más del millón y medio de euros, una cifra que nunca antes se había invertido en asuntos de patrimonio histórico. Aunque aún no llegó, en los próximos días se sabe que llegará la autorización de Costas, ya que la musealización se realiza en un dominio marítimo-terrestre público. «Costas nos iba a imponer el canon más alto porque el proyecto incluía una cafetería, pero ahora que ya no la vamos a hacer lo quitarán», recordaba ayer el responsable municipal del Patrimonio Histórico. Previendo una resolución favorable, el Concello hizo pública la licitación de las obras hace unos días. Este hecho y la llegada del permiso han llevado a que no se pierdan los 300.000 euros presupuestados para 2005.