El falso enterramiento del AVE «empeora» el proyecto

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UGT cree que es preciso hundir las vías al menos diez metros Los técnicos dicen que ni se mejorará el urbanismo, ni tampoco el tren de altas prestaciones

13 dic 2005 . Actualizado a las 06:00 h.

Entre el enterramiento de las vías que el ex conselleiro de Transportes, Núñez Feijoo, y la propia alcaldesa de Vigo, Corina Porro, defendieron hace poco más de un año para la entrada del ferrocarril en Vigo y la estación de Urzaiz, y lo que ahora negocia el Concello con Fomento, media casi un abismo. El semiocultamiento de las vías (no más de cuatro metros y sólo en algunas partes del recorrido) deja huérfano el ambicioso proyecto de regeneración urbanística previsto para el barrio de Teis, para Vía Norte y para la propia plaza de la estación. Pero también ocasiona una merma sustancial en las prestaciones del tren. Así lo creen al menos los técnicos de la Federación de Transportes de la UGT, cuyo máximo responsable, Cándido Rodríguez, alertaba ayer sobre las consecuencias de rebajar las pretensiones iniciales. Para los expertos ferroviarios de UGT, no enterrar la vía en Teis al menos diez metros mantendrá una barrera física que hará imposible una regeneración urbanística. Sin estas plusvalías habrá también menos financiación para el proyecto ferroviario, incluida la estación de Urzaiz subterránea, donde también se albergaría una estación de autobuses y que en su día se planteó como el núcleo del proyecto Vialia, que incluiría zonas comerciales, residenciales y de ocio, además de proponer una gran avenida desde la estación hacia el barrio de Teis. Además, con una estación de Urzaiz a sólo cuatro metros de la cota actual del suelo se perdería una gran operatividad para el necesario túnel de la salida sur del AVE. La no inclusión de la entrada del AVE en el Plan General ha sido, a juicio de UGT, «un grave error que ahora comenzamos a pagar». Cándido Rodríguez se mostró tajante en sus conclusiones: «Es preferible retrasar uno o dos años la ejecución de las obras -dijo-, antes de ejecutar un mal proyecto que afectará a la ciudad para el próximo medio siglo».