El fútbol como hilo conductor

m. torres | tui

VIGO

Reportaje | Trabajo de investigación El escritor Jesús Vila recorre en su nuevo libro la historia contemporánea de Tui a través de la influencia del esférico en el devenir social

03 dic 2005 . Actualizado a las 06:00 h.

Jesús Vila presentó ayer su último libro, «Cien años de fútbol tudense». Un documento que recoge el devenir más reciente de la ciudad a través de la perspectiva y la influencia de un deporte «que ha formado parte de la vida social de Tui, en el plano social y urbanístico». Según el autor, «es una nueva aportación a aspectos sociales de la historia contemporánea, en su lado más lúdico pero relevante, en la que se conjuga la investigación de los orígenes balompédicos en la ciudad con la crónica gráfica de los diferentes equipos locales, abriendo paso a la nostalgia y el recuerdo de acontecimientos vividos intensamente». Pero también es un nuevo «campo» de observación para este prolífico escritor que, a sus 32 años, tiene en el mercado otros cinco libros. Una sorpresa para sus lectores habituales ya que sus otros títulos se centraron en la historia política y el patrimonio material. Pero no para sus amigos más cercanos ya que, como explica Vila, «fueron los que me aportaron la idea y con los que me comprometí». Es, en todo caso, una óptica distinta de afrontar la perspectiva histórica y en la que se escriben e inscriben muchos nombres y episodios anecdóticos. Y es que, narra Vila, fue el ejército el que desató el interés por el fútbol. En concreto, el regimiento de «O Ceriñola», que, en el año 1904 llegó a Tui y retó a la población local en una improvisado campo en la alameda. El resultado del partido no fue, esta vez, lo más trascendente, sino el interés y la expectación que despertó. Aún tardaron muchos años hasta conseguir un campo de juego. Fue en 1923 cuando se construyó el «Chau-Chau», en el solar trasero de lo que hoy es Área Panorámica. Un importante centro de la vida social hasta el parón de la Guerra Civil, que se retomó en 1953. Durante todo este tiempo ha habido grandes «figuras» del deporte. Quizás no tanto por su calidad de juego sino por su faceta humana y su labor en la promoción del fútbol. Entre ellos, destaca a Antonio Sánchez, jugador del «Rácing Tui» durante los años 50, la época de mayor esplendor de este club que no pudo ascender por problemas económicos y presidente del «Tyde». Un equipo al que después se sumaría Ángel Barros, entrenador y pilar del grupo durante su época oscura.