Ellas se montan la fiesta

La Voz

VIGO

M. MORALEJO

La Mirilla Las mujeres de San Andrés de Comesaña recuperan la celebración

30 nov 2005 . Actualizado a las 06:00 h.

El patrón de la parroquia viguesa de Comesaña estaba un poco «mosca». Hacía cinco años que lo tenían arrinconado. Según cuenta Yolanda Alonso, tesorera de la nueva Comisión de Festas, los hombres de la zona eran los encargados de los preparativos, pero como la onomástica coincidía en días laborables, empezaron a dejar el tema por falta de tiempo mientras que dedicaban todos sus esmeros a la patrona, la Virgen del Rosario. Total, que las chicas se rebotaron y tras cinco años sin celebración, tomaron las riendas. La comisión está integrada por dieciseis féminas y dos chavales. Casi todos son familiares. «Estuvimos dos meses recogiendo donativos y hemos recibido de todo, desde empanada hasta tres kilos de patatas», cuenta llena de alegría añadiendo que «lo pasamos tan bien que el año que viene reenganchamos. Nos reímos más en estos dos meses que en todo el resto del año», asegura Yolanda. Ayer, las mujeres de san Andrés sacaron al patrón a dar una vuelta en procesión por el barrio. La mayor de ellas alcanza los 83 años, y la menor tiene 18. Vivan las chicas. El Jimmi Hendrix del acordeón en la universidad Era la primera vez que actuaba en España y lo hizo ayer en el Teatro de la Universidad de Vigo. Al músico finlandés Kimmo Pohjonen le llaman «el Jimi Hendrix del acordeón». Y es que lo que hace es bastante alucinante. Su instrumento musical que pesa más de 50 kilos se convierte en una plataforma electrónica a la que el músico añade sampleadores de su voz y de las notas del acordeón, con un juego de luces que conforman una coreografía envolvente mientras gira y juega con el acordeón como si estuviese vivo. En Finlandia es una super estrella, pero no sólo allí. Ha conquistado al público en festivales de folk, jazz y rock, agotó entradas en Berlín, triunfó en Tokyo y ha presentado su show nada menos que en el London¿s Royal Albert Hall invitado por el duque blanco, David Bowie.