«Me doy por contento con que todos hayan sabido la verdad»

E. V. Pita VIGO

VIGO

Mamadou Kane no mira al pasado y se da por satisfecho porque los vigueses hayan conocido cómo ocurrió su detención ilegal por cuatro agentes, recién indultados

29 nov 2005 . Actualizado a las 06:00 h.

El senegalés Mamadou Kane lleva afincado 16 años en Vigo, donde se ha asentado con su familia y trabaja de vendedor ambulante. Hace unos días tuvo noticia de que el Consejo de Ministros indultó a los cuatro policías locales que le detuvieron ilegalmente durante 40 minutos en marzo de 1997. -¿Qué opina de la posible reincorporación de los cuatro agentes indultados? -Nunca tuve interés en que los despidiesen del trabajo. Me doy por contento con que la gente sepa la verdad sobre lo que me ocurrió. Yo también soy padre de familia y entiendo que no se le debe quitar el pan a nadie. Cuando supe que les quitaron su trabajo, me dolió. -¿Por qué siguió adelante con su demanda? -Porque ellos mintieron y dijeron cosas falsas sobre mí. Nosotros, los inmigrantes, venimos a Vigo a buscarnos la vida y no queremos problemas con nadie. Yo ahora estoy bien y no tengo interés en que pierdan su trabajo. -Usted se quejó de que el Concello y los cuatro policías nunca le pidieron perdón. -Sí, nunca lo han hecho. Pero no me importa. Me doy por satisfecho con que todos hayan sabido la verdad. Nunca quise el mal para nadie. Me pueden controlar que nunca hallarán nada malo de mí. -Entonces, ¿ve bien que estas personas vuelvan a ejercer de policías? -Es su trabajo. Sólo pido que se den cuenta de que nunca debe volver a ocurrir lo que me hicieron a mí. Ellos saben todo lo que pasó. -¿Los inmigrantes de Vigo han vuelto a sufrir más abusos desde entonces? -Casos de meter a alguien en el coche patrulla para llevarle fuera y pegarle, no. Pero, a veces, hay policías malos que te pueden buscar problemas. En algunas ciudades, si eres inmigrante y no tienes carné de conducir español, llaman a un coche grúa y luego debes pagar 110 euros en el depósito para recuperarlo. Es una manera de fastidiar al extranjero. Eso no se lo harían a un español. -¿Los inmigrantes están contentos en Vigo? -Yo estoy a gusto. Si nadie se va es porque es un buen sitio para trabajar y vivir. -Han pasado ocho años, ¿sirvió de algo el juicio? -Sí.