Quico Cadaval baja el telón

La Voz

VIGO

Los responsables del garito más famoso de O Porriño, con Paco Quintas al frente, procuran mantener alto el listón de su programación. Para la traca final del año se han reservado lo que califican de broche de oro: Quico Cadaval. Dicen que, por un motivo o por otro, durante mucho tiempo no hubo forma de conciliar la agenda del singular contador de historias con la del local. Pero, ya se sabe, nunca llovió que no escampara, así es que el día llegó. Será el viernes, a las 23 horas. Advierte Paco Quintas que el aforo del Liceum es el que es. Dice también que qué más quisieran que estirarlo como chicle, conscientes de lo que se avecina. Pero no. Así es que lo más probable es que el que no se dé prisa no consiga entrada. Avisados quedan. Los que sí se la den tienen una hora y media de risas garantizadas. No hay mejor terapia para cualquier mal. Cuentan (hasta puede que sea cierto) que la carrera de Quico como contador de historias empezó a la brava. Fue el día que Mofa e Befa, después de estrujarse os miolos , fue incapaz de parir un sketch para un compromiso ineludible. Llegada la hora de salir a escena, sin nada en las alforjas (mentales), recurrieron al plan B: empujar a Cadaval al escenario. Durante cuarenta minutos largó todo lo que se le ocurría. Lo mejor fue que el auditorio ni pestañeaba. Lo que no sé es como terminó convertido en el profesor de la Operación Triunfo portuguesa. Tal vez porque, como él mismo ha reconocido, se resistió todo lo que pudo, que es la mejor forma de que a uno le den el trabajo fijo. No sé, no sé. Llegarán a Ponteareas mañana. Supongo que estarán hartos del chiste fácil, pero ni aún así me he resistido a hacerlo. En realidad son un grupo de chavales sicilianos (igual alguno hasta de sobresaliente) que, aprovechando un programa de intercambio con el instituto Pedra da Auga, van a comprobar durante unos días cómo se vive por las tierras de O Condado y, de paso, explicarles a sus colegas ponteareanos qué hacen ellos en Bagheria. Que no es otra presunta falta ortográfica, sino el nombre de su ciudad. Que a ver cómo hacen las madres de allí para regañar a sus hijos cuando no la rasquen en el cole. O cómo explican los profesores a las mismas madres (y padres) que su niño no trabaja porque es muy ¿vago? Pues sí. Y muy orgulloso de serlo, puede responder el chaval lleno de razón. No puedo imaginarme cómo era el fundador de Baghería. O sí. Una de mejillones Donde los preparan muy bien en el Restaurante Esteban, de Mos. O eso es lo que piensa el jurado del premio de cocina que acaba de institutir Turismo Rías Baixas. La inicitiva pretende impulsar la gasatronomía de la provincia. Siempre con productos típicos como telón de fondo. Esta primera vez era obligado emplear mejillones. En cualquier preparación conocida o en las que pudieran inventarse. Una primera criba dejó en 14 los restaurantes participantes. La segunda los ha reduciro a seis. Entre ellos, el Esteban. Su jefe de cocina, Xosé Gómez Bravo se ha decantado por los aperitivos de mejillón. Los cinco competidores de Gómez Bravo son Pepe Vieira (Sanxenxo), Don Mexilón (O Grove), Yayo Daporta (Cambados), Ana Restaurante (Silleda) y Cabanas (Lalín). Pues que gane el más sabroso. Ingeniería con premio Y de la de verdad, no de la otra (la económica). Es la que se practica, entre otras, en la empesa viguesa Optare Solutions S.L. El Colegio de Ingenieros de Galicia ha distinguido a la firma con el premio Ingeniero Gerardo García Campos a la mejor iniciativa empresarial. En concreto el viernes, en A Toxa, les entregarán 6.000 euros por haber integrado en un mismo proyecto la apuesta por la innovación y el producto propio, y la visión empresarial y de negocio. También les reconocen su fomento del empleo tecnológico y el desarrollo de productos de interés social y empresarial. Amén.