Las asociaciones de comerciantes y vecinos del Casco Vello reclaman al Concello que acabe con el mercadillo clandestino de la calle San Vicente, en pleno centro urbano. El fracaso del último domingo por eliminar este tipo de venta no es más, a juicio de los colectivos, que un exponenente más del fracaso de sus sucesivas peticiones. Responsables del Casco Vello advierten que, mientras por una parte se enfrentan a un obstáculo tras otro para poner en marcha cualquier iniciativa, por otra no se hace nada para mejorar la imagen. Citan como ejemplo, los impedimentos puestos desde el Concello para la instalación de mercadillos de artesanía en las distintas plazas del Casco Vello, para los que después de varios meses todavía no se han conseguido permisos. Tal actitud, dicen, contrasta con el poco interés que se pone por acabar con el mercadillo de la calle San Vicente. Vecinos y comerciantes tienen intención de trabajar de forma conjunta para conseguir mejoras en el barrio. Las mayores diferencias se dan a la hora de abordar temas como el del ruido, algo en lo ue tendrán que conjugarse los intereses de unos y otros. También existe cierta preocupación entre los propietarios de pequeños locales de hostelería por la puesta en marcha de la Ley Antitabaco. En estos momentos el Casco Vello vigués se encuentra prácticamente paralizado a la espera de la aprobación del plan especial. Los representantes vecinales han solicitado una entrevista con el gobierno municipal para que les informe de la situación, teniendo en cuenta que la última fecha fijada para su aprobación era noviembre y aún no saben nada.