Un árbol para cada clase

J. S. MOAÑA

VIGO

Reportaje | Voz Natura colabora con el colegio de Reibón

12 nov 2005 . Actualizado a las 06:00 h.

?ada una de las 22 clases del colegio público de Reibón (Moaña) tiene, como si fuese una mascota, su árbol. La mayoría se plantaron hace cinco años, poniendo en marcha un proyecto escolar que fue apoyado por el programa Voz Natura. Una de las actividades de este año consistió en poner el nombre de cada árbol grabado en madera tras realizar en las clases un estudio sobre cada especie y elaborar una ficha con las características de cada una. Los cavales bajaron el pasado jueves al patio para verificar la rotulación y, congregados clase a clase ante todos y cada uno de los árboles del pequeño jardín escolar, que recibe el nombre de «Bondín», oir las explicaciones de sus profesores. La clase responsable de un determinado árbol informa a las demás cómo es el que le corresponde: de dónde procede, que tipo de hojas y frutos tiene y para que se utilizan bien los frutos, bien la madera. Jardineros El centro contó no sólo con la colaboración de Voz Natura. El Concello envió a los jardineros para que ayudaran a colocar los letreros y para plantar ocho nuevos árboles, entre ellos, un par de moreras blancas que proporcionnarán su fruto a profesores y alumnos y permitirán alimentar con sus hojas a los gusanos de seda que cuidan los niños. Se plantaron también serbales, arces plateados y fresnos. Además de los árboles de cierta edad que hay en el patio del centro (cedro, abedul, picea, laurel, un falso ciprés de Lawson, varios naranjos amargos plantados recientemente o tres chopos blancos de gran porte situaqdos frente a la carretera), el jardín Bondín cuenta con un magnolio, una acacia de Constantinopla, el llamado árbol de Júpiter, un cedro del Himalaya, una pequeña araucaria, un abedul, un ginkgo biloba. un liquidámbar, un roble americano, un arce o trío de madroños, uno de ellos cargado de frutos. En el jardín hay 30 árboles correspondientes a 22 especie. Es el mismo número de clases que hay en el centro, que reparte a sus 420 niños y 35 profesores en seis clases de Infantil y 16 de Primaria. Estudio El objetivo es que cada clase se responsabilice de su árbol. Detrás de esta iniciativa hay un trabajo en clase que toca una gran variedad de temas: la importancia de los árboles en la vida del planeta, la enorme variedad de productos que se obtiene de ellos, de su papel como fábricas de oxígeno, de la protección del suelo, de las amenazas que sufren los bosques, de la importancia del reciclaje, etc. El colegio de Reibón cuenta también con un pequeño invernadero con cubierta de plástico del que se encargan los cursos de sexto de Primaria. Chavales y profesores plantan fundamentalmente hortalizas.