Tan importante es construir bien como contar con buenos materiales para hacerlo. Y aportar ese grado de calidad es lo que desde hace diez años tratan de hacer los empresarios y empleados de las firmas que suministran materiales para la construcción agrupados en su asociación, Asemaco. Representantes de colectivos sociales, empresariales y políticos de la comunidad gallega entendieron hace unos días que era justo rendir homenaje a dicha organización empresarial, y así lo hicieron en el transcurso de un acto celebrado en un hotel de Vigo. Arropados por los líderes de las patronales de Galicia, Pontevedra y Ourense, Bernardino Comesaña, presidente de Asemaco, entregó una placa de agradecimiento a la colaboración que con dicha organización de empresas presta Caixanova. Pero Asemaco asegura que además de acumular historia pretende seguir creciendo. A sus 254 empresas asociadas quiere seguir sumando más y para ello ha renovado su imagen y su intención de seguir defendiendo los intereses económicos del colectivo, además de abrir para todos ellos una nueva ventana a través de Internet. Más materiales Y uno de los elementos ya insustituibles en la construcción es el aluminio. Más de cinco mil profesionales se dieron cita hace dos años en el Salón Monográfico de la Ventana y el Cerramiento y volverán a ser invitados entre los días 17 y 20 en Ifevi para repetir encuentro, intercambiar experiencias y conocer nuevos productos del sector. Y la elección de Vigo como punto de muestra no es casual. Galicia es líder en el sector del aluminio en España, agrupa a unas 200 empresas y genera empleo para 1.500 personas. La organización empresarial puede llegar también a todos los extremos de la sociedad y hacerlo además de una manera justa. Para explicar cómo se puede alcanzar esa máxima, Genaro Guispe, miembro de la cooperativa El Ceibo de Bolivia, invitado por la Intermón Oxfam, protagonizará en el Centro Cultural Caixanova una conferencia donde dará cuenta de las iniciativas de comercio justo que han permitido a muchas familias salir de la pobreza con su propio trabajo. Para Intermon el comercio justo funciona como motor en la erradicación de la pobreza, porque garantiza a los trabajadores un salario digno, igualitario entre hombres y mujeres, no permite la explotación laboral infantil, garantiza buenas condiciones de trabajo y respeta el medio ambiente.