Las viguesas Pilar Peláez y Mapi Martínez inician, con una muestra de la artista castellonense María Catalán, un proyecto expositivo que se caracteriza por carecer de un espacio fijo
04 nov 2005 . Actualizado a las 06:00 h.«El espacio es puntual, me lo dejaron y sólo se empleará para esta exposición», explica Pilar Peláez, viguesa de nacimiento e ibicenca de domiciliación. El espacio al que se refiere es un bajo lóbrego, con tierra por el suelo y luz de obra, ubicado en el número 34 de la calle Policarpo Sanz. «La idea es realizar un par de exposiciones potentes al año», continúa diciendo la galerista sin galería. Y para empezar se ha traído de Ibiza el arte de la castellonense María Catalán. Las pinturas y las esculturas de la artista mediterránea se podrán ver en el espacio sin nombre hasta el 14 de noviembre. Pilar Peláez y Mapi Martínez no tienen reparos en calificar esta experiencia de «proyecto loco» y a sus muestra de «exposiciones comando». Añaden que pretenden «azotar el panorama artístico vigués con exposiciones comando como esta, que estarán abiertas al público durante un corto período de tiempo, sin conexión temática ni estilística entre ellas y, ni siquiera, continuidad temporal». Sorpresas Explican las galeristas circunstanciales que el espacio (una fórmula alternativa de hacer cultura, a medio camino entre el mercado y el arte) sólamente estará abierto al público durante la duración de las exposiciones, «reforzando así el factor sorpresa de cada muestra y cargándose cualquier apuesta por la cultura entendida como hábito normalizado de consumo». Es por ello, que cada exposición posee un carácter de evento extraordinario que la acerca más a la idea de fiesta que de programación cultural. «Todo es muy underground, utilizamos a dj's poniendo música en directo y también se realizarán proyecciones», añade Pilar Peláez. En cuanto a la exposición, denominada Saudade , está formada por una treintena de cuadros y ocho esculturas, todas realizadas con técnica mixta, en las que la síntesis entre sus orígenes materiales y sus actuales preocupaciones cromáticas, funciona de forma eficaz para remitirnos al título de la muestra. A pesar de sus orígenes mediterráneos y de que actualmente reside en Ibiza, la artista María Catalán realiza una obra que debe mucho más a las nieblas del norte peninsular que a la nítida luz mediterránea.