El G-14 y el buque insignia

La Voz

VIGO

La Mirilla

02 nov 2005 . Actualizado a las 06:00 h.

Por lo menos hasta media tarde. Hablo de la que tuvo ayer Julio Fernández Gayoso. Y es que fue el día elegido por Emilio Pérez Touriño y José Ramón Fernández para su primera visita institucional a Caixanova. El director general de la entidad hizo de guía del presidente de la Xunta y de su conselleiro de Economía. Se lo enseñó casi todo pero, como suele ser habitual, se detuvo muy, muy especialmente, en el Centro Social, la niña de sus ojos. Porque lo cierto es que a Gayoso se le cae la baba con esa instalación. Presume de ella siempre que se presenta la oportunidad, y cuando no se presenta la propicia él. Y a la hora de subrayar contenidos de lo que considera buque insignia de la casa, no hace distingos. Le gustan todos, desde el auditorio al área de nuevas tecnologías, pasando por Naturnova y sin olvidar el aula de cocina. Todo, todo se lo enseñó a los invitados. La excursión terminó en el pazo de San Roque, donde a Touriño le aguardaban los responsables de las que, a juicio de Caixanova, son las trece empresas más importantes de Galicia (catorce con ella misma), grupo que ya ha sido bautizado como el G-14. Es verdad que son todas las que están, lo que no creo (vamos, afirmo) es que estén todas las que son. Adjunto el listado para que cada cual añada la o las que considere oportunas: Citröen, Barreras, Fenosa, Coren, Vibasa, Azkar, Gadisa, Balneario de Mondariz, Froiz, Grupo Campo, Pescanova, Promociones del Atlántico, Fadesa y, por supuesto, Caixanova. Desde luego, si todos llevaban los deberes hechos, Touriño debió de salir de la comida con una radiografía más que clara de quiénes somos, de dónde venimos y a dónde vamos en el terreno económico-empresarial-laboral. De las interioridades del encuentro no puedo contar nada, porque nada ha trascendido, pero no me resisto a abrir, si es necesario con comillas, lo que podríamos llamar «sección peluquería». Porque supongo que era de eso de lo que hablaban Touriño, Magín Froiz, José González Viñas y Manuel Gómez Franqueira en el momento en que les tomaron la fotografía. Tal parece que el presidente de la Xunta les estuviera recomendando a su peluquero. «Conmigo, que no era fácil, ha acertado; lo que no sé es si hará milagros», podría estar diciéndoles. O no. Entre Galicia y Portugal. Es el argumento que ha esgrimido Expogalaecia para rendir homenaje a Fernández Alvariño. Prácticamente a la misma hora que el G-14 hablaba de sus cosas en el pazo de San Roque, el presidente de los empresarios de Pontevedra recibía los atributos que acreditan lo mucho que trabaja en el fortalecimiento de las relaciones entre uno y otro lado de la raia . No me resisto a comentar que es una pena que Alvariño no fuera uno de los invitados del pazo. Para completar la sesión de peluquería, digo.