El Casco Vello no comunica

La Voz A. MAGRO | VIGO

VIGO

El barrio antiguo de Vigo lo es demasiado. Vive ajeno al teléfono móvil y apenas tiene tratos con el inmovil. Al informe publicado el domingo por La Voz, que denunciaba los graves problemas de cobertura del Casco Vello, se sumó ayer la protesta de vecinos de la zona. Confirman y critican la falta de señal de móvil, al tiempo que arremeten con dureza contra la actitud de las compañías de telefonía fija, que no ponen a disposición de los vecinos ni una sola cabina de teléfono en todo el barrio. «Para llamar tienes que irte hasta la plaza de O Berbés, donde hay dos cabinas que siempre están ocupadas», explicaba ayer a La Voz un vecino del barrio, irritado por las carencias en un servicio tan básico en los tiempos que corren como la telefonía. «Ni se puede llamar por el móvil ni tenemos cabinas, y eso es vergonzoso», subraya el mismo vecino. Sin cabinas para la Volvo Una situación parecida viven en el puerto de Vigo. Llama la atención la falta de cabinas en el muelle de cruceros. Dentro de unos días saldrá de allí la Vuelta al Mundo de Vela, pero quien desee llamar por teléfono fijo tendrá que desplazarse hasta el hotel Bahía para encontrar una cabina. Y no son pocos los que recurrirán a ella, puesto que muchos extranjeros precisan las cabinas para utilizar las tarjetas prepago que les permiten llamar a sus países de origen a precio reducido. Son las paradojas de Vigo: a unos metros de donde salen veleros bautizados por marcas como Movistar o Ericsson, es imposible comunicarse por fijo y por móvil. Peor aún lo tienen las alrededor de 7.000 personas que trabajan a diario en las dársenas de O Berbes, que no disponen de ninguna cabina dentro de los terrenos portuarios, por lo que han de desplazarse hasta las saturadas teléfonos de la plaza del barrio. Y la carencia es general: ni en Guixar, ni en Bouzas hay teléfonos públicos, para desgracia de quienes tienen que caminar kilómetros para encontrar una cabina o un locutorio. El problema afecta sobre todo a marineros y estibadores extranjeros, usuarios habituales de las tarjetas prepago para cabina en este Vigo de contrastes y carencias.