El parque ha perdido numerosos inquilinos en apenas dos meses. Entre ellos figura Jimmy, el más antiguo del recinto
10 oct 2005 . Actualizado a las 07:00 h.El zoológico de Vigo pasa por una mala racha. En apenas dos meses A Madroa ha perdido una docena de animales, entre ellos el más antiguo del lugar. Se trata del viejo Jimmy, un mono de unos cuarenta y cinco años, que llevaba casi 35 en las instalaciones viguesas, desde el mismo momento de su inauguración. En los últimos años Jimmy vivía entre algodones. La falta de dientes obligaba a sus cuidadores a alimentarle a base de papilla y batidos y a obsequiarle con complementos vitamínicos y todo tipo de atenciones. A partir de este momento será Carallón do ceo, un buitre de unos cuarenta años, el que ostente el récord de antigüedad en el zoológico. Si bien, en el caso de Jimmy la muerte se produjo por causas naturales, no sucedió igual con nueve patos. Una noche de desgracía acabaron en las garras del temido raposo. A raíz del suceso, los responsables del recinto instalaron un pastor eléctrico para evitar que se repitan este tipo de tropelías. La mala racha no se quedó ahí y un emú, que acababa de llegar desde Jerez y Almería con una remesa de animales, terminó con sus plumas bajo tierra, tras un intento de fuga. La muerte le sobrevino de un infarto, cuando le echaron una red para impedir su huida. Al margen de los anteriores, otros animales perecieron por los golpes producidos en peleas habituales. Es el caso de dos muflones. Para compensar las pérdidas, el zoológico vigués recibe todo tipo de especies con asiduidad y dispone de un centro de recogida de animales. En este momento tiene en su poder cuatro caballos y un burro que andaban a su aire. Serán subastados en los próximos días. Especial hincapié se hace con los galápagos del Misisipí para evitar que se suelten en ríos o embalses y se conviertan en una especie invasora. En la actualidad, las instalaciones de A Madroa ya tienen en su poder cerca de setenta galápagos. Con la conclusión de la isla de los monos acabará la cautividad para los animales del zoo. Tan sólo permanecerán en jaulas algunas aves, que de forma progresiva se irán instalando en grandes espacios enjaulados con cúpalas. Las actuaciones tienen como objetivo humanizar el recinto mediante ajardinados, madera y piedra y eliminar el hormigón y las rejas. El zoológico de A Madroa es el único existente en Galicia y cuenta con unos 350 animales.