Hospitales con anemia

| ALBERTO MAGRO |

VIGO

CONTRAPUNTO

23 sep 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

LOS datos están ahí para quien quiera verlos, aunque hubo quien prefirió mirar para otro lado durante años: los hospitales públicos de Vigo son, junto al de Ferrol, los que peor trató han recibido en los últimos cuatro presupuestos de la Xunta. Las consecuencias de este abandono inversor de un gobierno autonómico que primó ciudades con muchos menos pacientes las conocemos todos: las listas de espera de Vigo tienen casi tantos nombres como el listín telefónico de Santiago y los errores médicos se suceden ante la impotencia de unos doctores que no dan para más. Demasiado hacen con sobrevivir a jornadas maratonianas en las que entregar diez minutos a cada paciente es un lujo imposible de asumir. Y en este contexto llega una nueva conselleira, que de momento se ha esforzado en prometer mejoras inmediatas. Se agradece el talante, pero se le agradecerán más los hechos. Eso sí, el tratamiento le saldrá caro, porque una anemia como la que sufren los hospitales de Vigo no se cura en dos días. Ni con dos euros.