Rememorando a Desiderio Pernas

| PABLOS |

VIGO

CONTRASTES

14 sep 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

AFORTUNADAMENTE, ha comenzando a conseguir un interés casi generalizado la arquitectura, hasta hace muy poco la cenicienta de las artes creativas. Siempre, claro, que sea «archi textura», que es tanto como decir más allá de la simple materia, y no mera construcción o edificación utilitaria. Y atendiendo a ese inicial postulado se rinde homenaje a Desiderio Pernas, arquitecto de amplia huella en nuestra ciudad, precisamente en la sala del Centro Cultural Caixanova que él remodeló y acondicionó en 1984, ámbito que inicialmente había sido almacén del teatro diseñado por Antoniuo Palacios, hermosa envoltura o fachadas, con irracional, casi caótica distribución interior. Pernas, cuya sensibildiad para el arte estaba cumplidamente definida en su amor a la música y su casi secreta, pero notable vocación de pintor digamos neo renacentista, firmó, como el cine mejicano de Buñuel, muchas obras meramente «comestibles». Pero también es de su autoría arquitectura notable, que vale la pena recordar. Por ejemplo, el edificio Simeón en Policarpo Sanz, de atrevido juego de volúmenes, reto a la vecina delicia casi de orfebrería que es «El Moderno», del polaco francés Pazceviz. Por ejemplo, el edificio Derby, hermoso «building» muy al estilo de los mejores arquitectos norteamericanos. Por ejemplo, la guardería infantil de Coia, hoy con distinto destino. Y también, por no cansar con relación más extensa, el centro de educación esopecial Saladino Cortizo, en Cabral, donde el funcionalismo y las enseñanzas de Gropius o Le Corbusier se concitan. Por supuesto, la remodelación del ya citado antiguo teatro García Barbón, completando el diseño de Palacios que nunca se terminó en su tiempo, allá por el primer tercio del pasado siglo. Hoy sí es un teatro, con aprovechamiento adecuado y señorial del antes despreciado acceso noble, y con funcionalidad para otras dependencias, como el auditorio que había sido cine y creemos que hasta cabaret. Merecía este homenaje «Yeyo» Pernas, arquitecto artista.