La Banda de Gaitas de Tromentelo inauguró las III Jornadas Gatronómicas con un desfile que comenzó en Montero Ríos.
09 sep 2005 . Actualizado a las 07:00 h.Un pequeño chaval que apenas alcanzaba la quincena encabezaba la comitiva. Entre sus manos, una bandera azul: Banda de Gaitas de Tromentelo. A las once, en una mañana marcada por la lluvia, comenzaron el desfile en Montero Ríos y, después de atravesar la avenida Cánovas del Castillo, llegaron a la carpa habilitada en la plaza Antonio Pires Carneiro, en el recinto portuario. Esta marcha, junto con el pregón inaugural del actor Sergio Pazos, representaron ayer el comienzo de las Terceras Jornadas Gastronómicas y Marisqueras de la ciudad. Bajo un toldo de 1.500 metros cuadrados, en donde se albergaban cincuentas mesas y decenas de establecimientos, los asistentes degustaron los más tradicionales placeres de la ría. Nécoras, camarones, zamburiñas y empanadas de todo tipo hicieron las delicias de un público que pudo disfrutar de ellos a precios muy asequibles que no superaban los 30 euros para una bandeja variada. Entre los asistentes se pudo observar de todo. Famosos y desconocidos, gallegos y andaluces, e incluso portugueses no dudaron en vencer las inclemencias meteorológicas y sumarse a las celebraciones. Para Ana y Antonio, por ejemplo, la fiesta de ayer supuso la primera mariscada de su vida. Sevillanos y jubilados, han viajado por gran parte de la geografía española. Sin embargo, nunca habían estado en Galicia. Ayer, después de más de siete décadas pudieron disfrutar de las más exquisitas delicias autóctonas. Todo gracias a su hijo, también Antonio, que les recomendó el viaje tras conocer la provincia en su luna de miel. «Es la primera mariscada que tomamos. Llevamos una semana en Galicia y estamos encantados. Incluso con este tiempo», comentó Antonio. Ciudad de turismo Pero Vigomar 2005 no es sólo marisco. El objetivo final es que se convierta en una celebración que enseñe la otra cara de la moneda viguesa en contraposición a las industrias y a las fábricas. «Estas jornadas representan mucho más que unas simples celebraciones gatronómicas, y han de convertirse en el referente que convierta Vigo en una ciudad de acogida y de turismo», explicó la alcaldesa, Corina Porro.