Furtivos, Mariano

VEIGACASAS

VIGO

RAPACES | O |

22 ago 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

HAY en Vigo un vial de cuatro carriles que corta un rural casi despoblado, pese a lo cual debe circularse a no más de 50 kilómetros por hora. Une Universidad y Parque Tecnológico con el cementerio, o viceversa. Tal vez por eso aún no le pusieron nombre. Podría ser Avenida do I+D+D, o dos Cadaleitos, mas la alcaldía parece inclinarse por otro que refleje el uso que de ella hace su policía municipal: Avenida das Multas Furtivas. Buena parte de su recorrido obliga a circular en 2ª y frenando para no superar la velocidad permitida, pues los motores actuales no retienen el coche cuesta abajo. Dos carriles en tu sentido de marcha, en medio del monte; te sientes memo y dejas ir el coche. Cuando llega el agente del radar es capaz de emitir 50 multas por hora; nunca anuncia su presencia y sólo va de tanto en vez, puede que para aprovechar la sorpresa. Nada importa que el vial no tenga nombre si coche y conductor estáis bien identificados; su multa te llega siempre, amor. En otra zona recién estrenada, Navia, los propietarios de nuevas viviendas las pasan canutas desde el principio; pagos extra y sobreprecios convirtieron en próxima ruina la suma de hipotecas y préstamos personales. Ahora, no se pueden empadronar ni contratar ningún servicio porque la alcaldía no ha puesto nombre a las calles; de nada sirve que casa, vial y comprador, estén bien documentados. Nos gustaría que Mariano Rajoy usara su leal oposición para interpelar a Rodríguez Zapatero en el Congreso, para que ponga fin a tanta barrabasada como cabe en esta ciudad. Dejamos a su recto criterio decidir si los furtivos en esta historia son los ciudadanos o la alcaldesa y sus colegas del Partido Popular.