Vigueses en Afganistán

| DIEGO PÉREZ |

VIGO

CONTRAPUNTO

17 ago 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

LA DESAPARICIÓN de la batería de A Laxe permitió el desarrollo de Cánovas del Castillo, el hospital militar dio paso a la comisaría de López Mora, el Gobierno Militar se convirtió en el Rectorado de la Universidad, el polvorín de O Gorxal y el destacamento de A Guía pasaron a mejor vida, el cuartel de Barreiro se está transformando en el gran parque de Lavadores y la ETEA debe servir para compensar civilmente al castigado barrio de Teis. Como se ve, Vigo ha ido perdiendo casi todos sus vínculos castrenses con el paso del tiempo. Le queda la Capitanía Marítima, que quizá algún día albergará algo más útil que espectadores en la distancia de desastres como los del Prestige, y le quedan soldados. Dos de éstos, Daniel Abreu y Jesús Casal, han perdido la vida en el remoto Afganistán, cumpliendo órdenes de quienes llaman misión humanitaria a dar apoyo logístico a guerras preventivas.