La playa no es lo que era

| MARÍA JESÚS FUENTE |

VIGO

CONTRAPUNTO

15 ago 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

LA playa no es lo que era. Vas a Fontaíña pensando en un remanso nudista, tolerante y silencioso y lo que te encuentras es, de entrada, que no puedes aparcar a las diez de la mañana. Después está Aaron con sus papás, que al pobre chiquillo no le dejan ni mover. Aaron paquí , Aaron pallá , Aaron que no te bañes, Aaron que te doy un guantazo. Vamos, que acabas del hermano mayor de Moisés hasta la sombrilla. Por si esto fuera poco, aparecen los nudistas militantes y la bronca está servida: «Aquellos no son auténticos nudistas», advierte una mujer a voces, tras divisar en la orilla un grupo de traseros blancos entre un grupo de jóvenes. Las reprimendas de los papás de Aaron son salves al lado de los berridos de la señora con moreno integral y carné en la boca. Samil se divisa cosmopolita y desnuda frente a aquel curruncho con boina. Y eso, sin hablar de los móviles.