La Mirilla La mayoría de los políticos locales se colocan estos días las bermudas y hacen sus pinitos veraniegos. Las ediles viguesas son, sin duda, las más aventureras
06 ago 2005 . Actualizado a las 07:00 h.Las vacaciones de los concejales gustan de ser el secreto mejor guardado. Tal vez por el afán hacendoso, los políticos locales no son partidarios de desvelar ni los días, ni el lugar de su decanso. ¿Pensarán acaso que no son merecedores? «Nada, yo pasaré unos días por aquí con la familia», suele ser la respuesta más repetida cuando se les pregunta por su tiempo de ocio. Muchos disfrutan del descanso en cualquier otro momento del año, en un intento de pasar desapercibidos, como si no fuera un derecho del común de los mortales. Mientras que la mayoría de los concejales permanecen por el entorno, sus colegas femeninas aprovechan esos días para abrir la mente y conocer mundo. El reacio El más reacio a desvelar su paradero es el concejal de Urbanismo, Xabier Toba. Este año disfrutará de un teórico descanso en agosto. Eso, si le dejan los quebraderos de cabeza del urbanismo. Habitualmente Toba se decanta por las playas fluviales y se deja ver en bañador (no en traje) por los dominios de Mondariz. Allí tiene amigos, vínculos familiares y políticos. Otros, como Santiago Domínguez, son asiduos de playa América. El portavoz del BNG es un amante del camping de ese arenal, en el que tiene previsto descansar unos días de este mes. Amador Fernández y Henrique Vieitez ya hicieron lo propio en julio sin salir de la tierra. Más originales y cosmopolitas son las mujeres del grupo nacionalista. María Méndez y Margarida Molins viajaron a Sicilia y Berlín, respectivamente, y Silvia Bermúdez hace montañismo en el Pirineo. Importar ideas La concejala del PP, Marta Iglesias, es también una de las más viajeras, deseosa de ver mundo y de importar la ideas a su ciudad, que algo siempre queda. Con ese ánimo se fue la primera semana de junio al Adriático y no descarta otro periplo. La propia alcaldesa no tiene intención de dejar el pabellón femenino del PP más bajo que el de sus colegas de otros partidos. Después de hoy y tras la celebración del Cristo de la Victoria, en la próxima semana tiene intención de disfrutar de unos días de vacaciones y de hacer un viaje con sus hijos. Así no perderá el contacto con la realidad y regresará al Concello con las ideas frescas, que falta hace. Una opción muy diferente a la de Lucía Molares, quien descansó unos días con la familia en la playa, igual que lo ha hecho Marisol Polo en la zona. Ambas se incorporan esta semana al trabajo. José Manuel Iglesias disfruta de esta primera quincena con los suyos en Nigrán. Otros, como Ignacio López-Chaves y Carlos Comesaña, tendrán que esperar a la segunda, mientras que José Manuel Couto hace sus apaños los fines de semana por las cercanías. Tal vez en septiembre acuda a una casa de turismo rural. A Antonio Coello le ha tocado guardia para controlar uno a uno los coches que nos invaden y no descansará hasta octubre. Con tanto problema medioambiental también lo tiene crudo José Manuel Figueroa. A ver si para finales de mes. Si no, en cualquier momento hará una escapada. A Javier Guerra resulta imposible seguirle la pista con tanto trabajo y tanto viaje (se entiende, privado). Ciclismo La socialista María Xosé Porteiro tiene previstos dos viajes, uno a Italia, y otro a Atlanta, para corresponder a la invitación de unos amigos, aunque este último todavía no lo tiene muy claro. Por cuestiones de su trabajo en el Congreso viajará a Túnez la primera semana de septiembre. Otra viajera del grupo, Belén Sío, desatará su afición por la bicicleta en Extremadura y los Pirineos. Muy distinto a lo que le espera a su compañera de grupo, María Luisa Graña, quien permanecerá por la zona vigilante por lo que le pueda esperar y se turnará con Mauricio Ruiz. Éste disfrutará de descanso la segunda quincena, pero no perderá de vista su despacho de la octava planta, no vaya a ser que haya novedades. Un panorama semejante le espera a su compañero Xulio Calviño. Un año más se quedará con la familia en su casa de Coruxo. Miguel Barros se conformará con viajes cortos y alguna que otra visita a la aldea en este mes, mientras que, José Carlos Arias viajará la próxima semana a San Sebastián, como acostumbra.