Un bálsamo para el conductor

J. Santos CANGAS

VIGO

Crónica | La apertura del corredor de O Morrazo redujo las caravanas

05 ago 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

?a apertura al tráfico del tramo de Cangas del corredor de O Morrazo conllevó una reducción muy considerable de las caravanas en horas punta. La Policía Local calcula que durante la mañana de ayer, especialmente entre las 13.00 y las 14.00 horas, el nuevo vial evitó cerca de dos kilómetros de retenciones. Un viernes (día de mercadillo en Cangas e inicio del fin de semana para muchos vigueses que pasan el fin de semana en sus casas, casetas o remolques cerca de las playas), las caravanas llegan habitualmente hasta Vilela. Ayer, empezaron a formarse en la avenida de Ourense, en la entrada de Cangas. José Luis Domínguez, jefe de la policía, asegura que el tráfico, aunque denso, estuvo siempre en movimiento en el centro del pueblo, salvo en el momento de recogida del mercadillo, en el que se ponen en marcha en los alrededores de la plaza, maniobrando al mismo tiempo, unas 60 furgonetas. El jueves, el primer día en el que el tramo del corredor abierto al tráfico estuvo realmente operativo, la policía detectó un «notable baixón» de vehículos procedentes del vial de Reboredo (conocido irónicamente como M-30), que a pesar de sus reducidas dimensiones funciona como una especie de circunvalación del caso urbano. El Concello cangués decidió trasladar los paneles indicativos del desvío del tráfico hacia las playas. hasta ayer estaban en la estrecha carretera de Aldea de Arriba. Ahora están en la avenida Xosé María Castroviejo, poco antes de la rotonda que preside el polémico buda del escultor Ramón Conde. Entretanto, los colectivos vecinales, especialmente los de la parroquia de Coiro, esperan cita para plantearle al nuevo gobierno gallego sus reivindicaciones. Piden que se cierre al tráfico el tramo del corredor abierto mientras se negocia una solución a la reposición de viales de servicio, los problemas del agua de riego y de pluviales o el cobro de las expropiaciones. Los vecinos pidieron el apoyo de los grupos políticos, lo que dio pie a una imagen extraordinaria en el reservado del bar Montes: un fugaz apretón de manos entre Lois Pena y Mariano Abalo, tras el cual, el edil de la FPG salió a toda prisa del local, dándole la oportunidad al ex alcalde de asegurar que Abalo es una persona de excelente trato en las «distancias cortas».