OPINIÓN
30 jul 2005 . Actualizado a las 07:00 h.EL CONCEJAL de Festas, Ignacio López-Chaves, ha conseguido hacer este año el programa de fiestas de Vigo más aburrido y rancio de cuantos se recuerdan desde principios de siglo. Los conciertos de Castrelos, (a excepción del Festival Para Vigo me voy ), que son El Barómetro, son pobres, escasos y poco imaginativos (Hombres G, Rosendo, Prodigy y Amaral. Punto pelota. Para tirar cohetes). El edil arguye que la oferta es variada y para todos los públicos (también hay zarzuela, corales, teatro, juegos...), pero a estas alturas, en una ciudad moderna y pujante como Vigo, no es suficiente. Hay que destacar. No hay más que hacer un barrido en 20 kilómetros a la redonda para comprobar cómo se las gastan en los festivales del norte de Portugal u otros certámenes pujantes del sur de Pontevedra. Mientras, aquí, si no fuera por el Para Vigo, cada año más ninguneado, compran los conciertos en Saldos Arias.