Crónica Cientos de profesionales del volante bendijeron ayer sus vehículos en la finca de San Roque
09 jul 2005 . Actualizado a las 07:00 h.Bajo un sol justiciero, una procesión de varias decenas de camiones, coches, motos y tractores marcharon ayer con silenciosa cadencia en torno a la finca de San Roque, tradicional escenario del culto a San Cristóbal, el patrón de los conductores. Organizados por la federación de transporte, los actos en honor al santo protector de los profesionales del volante se iniciaron con una misa de campaña, en el transcurso de la cual se bendijeron los vehículos. Al término del oficio, se procedió al traslado de la imagen de San Cristóbal. No faltó entre el rosario de asistentes el colorido de los coches antiguos, algunos de ellos piezas de coleccionista con casi un siglo de historia. La fiesta, como cada año, estuvo seguida de actuaciones folclóricas a cargo del grupo de dan za Froles Novas y los gaiteiros Os Meigallos. Antes, la Coral Polifónica Madre del Buen Pastor, ofreció una actuación al aire libre. En los discursos, los portavoces de la federación de transportes recordaron con emotividad a los compañeros muertos o heridos en accidentes de tráfico y apelaron al buen sentido de todos los profesionales del sector para rebajar las estadísticas de siniestralidad. Los autobuses urbanos, que participaron también de la celebración, fueron engalanados para la ocasión, al igual que muchos de los coches que participaron de la bendición religiosa. A mediodía, tuvo lugar en el hotel Bahía una comida de confraternidad que logró reunir a más de 500 asistentes.