Abierto hasta el amanecer

VIGO

OPINIÓN | O |

02 jul 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

EL pasado domingo, el aeropuerto de Peinador permaneció abierto casi veinte horas. No se crean los lectores que esta prolongación del horario será permanente ni que se ha obtenido debido al éxito de las negociaciones de los diferentes grupos de presión de esta ciudad con los directivos de AENA, ni tampoco a que este organismo, tras analizar los datos objetivos ha entrado en razón y ha decidido abrir más horas. La prolongación del horario habitual, como no podía ser de otra manera, fue provocada por un problema del control aéreo de Madrid que repercutió negativamente en uno de los aeropuertos más discriminados de España. Con el pasaje en pie de guerra, la presencia de las Fuerzas de Seguridad y algunos medios de comunicación, el último vuelo que partía de Vigo con destino a Madrid, con la hora de salida prevista para las 21.35 horas, despegó de Peinador a las 03.00 horas de la madrugada siguiente. El avión llegó a Madrid cuando los más madrugadores se ponen en marcha para ir a sus puestos de trabajo. El pasaje constituido, como siempre, por una gran variedad de personas, no sólo tuvo que soportar una espera de casi seis horas en el aeropuerto con muy pocas explicaciones sino que tampoco tuvo la alternativa de embarcarse, por ejemplo, en el primer vuelo de la mañana del día siguiente. Los imponderables de una circulación cada vez más intensa hacen que el más mínimo desajuste en el horario de un vuelo repercuta negativamente en el resto, sin embargo, ello no justifica la inaceptable prepotencia con la que actúan las compañías aéreas dejando totalmente desamparados a los clientes, quienes, son su razón de ser y objetivo a cuidar.