Trabajar me mata

| M. SÍO DOPESO |

VIGO

CONTRAPUNTO

25 jun 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

QUIEN DICE que el trabajo dignifica no conoce lo que es levantarse todos los días a las cuatro de la mañana para cruzar la frontera y sudar a destajo en una obra, a treinta grados a la sombra, por 600 euros al mes. El que dice que el trabajo dignifica no sabe lo que es meterse en un tanque de combustible con un soplete en la mano, a sabiendas de que te juegas la vida, porque tienes que comer, y si no vas tú hay veinte esperando para hacerlo por menos sueldo. Los dicen que el trabajo dignifica, deberían de preguntarle a un vendedor ambulante en Samil qué tal se siente en el nuevo lugar que le han mandado para que no moleste, hacinado en medio de un centenar de puestos, todo el día con los pies metidos en arena polvorienta y respirando el hedor que desprenden los retretes. Sindicalismos de despacho, salud laboral de guante blanco y la dignidad de los trabajadores, más vulnerable que nunca.