Freixeiro no logra respuestas

La Voz J.F. | VIGO

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XOÁN CARLOS GIL

Reportaje | Un barrio sin interlocutor Los vecinos llevan años intentando que el Concello arregle desperfectos en la zona

11 jun 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

No está en el centro de Vigo, pero ni mucho menos en la periferia. Pese a ello, los responsables de la asociación de vecinos Pontenova-Freixeiro se encuentran con un muro cada vez que gestionan en el Concello una pequeña reparación para su barrio. Una prueba sería la larga lista de instancias con peticiones, alguna respaldada por 300 firmas, presentadas a través del registro municipal. A modo de ejemplo, Carmen González, vicepresidenta de la entidad vecinal, cita el del quitamiedos del puente del Pontillón, sobre el primer cinturón de circunvalación. «Un vehículo lo golpeó hace varios años, empujándolo sobre la acera. Desde entonces los peatones tienen que andar todavía con más cuidado sobre lo que ya era una estrecha acera. Nuestras peticiones al Concello se han saldado con el más completo silencio», explica esta dirigente vecinal. Agrietamiento En un nuevo intento, el pasado día 7 presentaron una serie de instancias por registro reiterando peticiones anteriores. En el caso del puente, además del problema del quitamiedos reclaman un acondicionamiento general «ya que se encuentra agrietado y han quitado el autobús por el peligro de que suceda algo; pese a lo cual, por allí pasa el autobús turístico del propio Concello». En el escrito informan a la alcaldesa de que llevan dos años de espera para conseguir que el Concello tome alguna medida. Otro asunto que preocupa de manera especial a los vecinos de la zona es la situación de los jardines del museo Liste. Este centro cultural está rodeado por un jardín, cercado a su vez por una valla de pequeña altura. Cuando el museo se cierra también se clausura el jardín, pero la escasa altura del vallado permite el acceso de cualquier persona que se moleste en saltar. Los representantes vecinales insisten en que allí se reúnen drogadictos y que el jardín suele amanecer con jeringuillas. Por este motivo reclaman una rápida actuación para que no se pueda acceder a los jardines fuera de las horas de apertura del museo. En concreto, que eleven su altura o que el Concello busque una fórmula para sellarlo. Paralelamente, la entidad vecinal reclama que una mejora del jardín, con la colocación de bancos, papeleras y el mobiliario necesario. «Estas es una parroquia muy grande y, sin embargo, no cuenta con ninguna zona de recreo», explican en los escritos enviados al Concello. También creen deseable que la policía municipal vigile la zona para evitar el trapicheo de droga y a fin de dar mayor tranquilidad a los residentes. Paso de cebra En su mayor parte, las reclamaciones de la asociación son todas de pequeña entidad, pese a lo cual, o quizás precisamente por ello, no han logrado respuesta. Como ejemplo, su petición de que se pinte un paso de cebra entre los números 41 y 43 de la calle de la calle Pastora. Se encuentra junto a una curva y no existe ninguna visibilidad. Estiman los vecinos «que la gente se juega la vida al cruzar». Y junto a lo anterior, demandas de asfaltado, puntos de luz y asuntos similares.