Planes planetarios

La Voz

VIGO

GUSTAVO RIVAS

La Mirilla

04 jun 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

Dicen los expertos que dentro de un cuarto de siglo más del 60% de la población mundial vivirá en áreas urbanas. Con todo lo que eso implica. Sobre todo para el hábitat. De ahí el eslogan elegido por la ONU este año para celebrar el Día Mundial del Medio Ambiente: «Ciudades verdes, un plan para el planeta». La teoría se la han currado; ahora sólo falta que a los ciudadanos (a todos y cada uno) nos entre definitivamente en la mollera que vamos camino de convertirnos en planetacidas . Cada grano de arena cuenta. Por ejemplo, Caixanova ha decidido poner el suyo en forma de jornada de puertas abiertas de Naturnova, el centro interactivo de educación medioambiental. Pues es una opción. Pudiera parecer el nombre de una prestigiosa razón social. Pero no. Detrás se esconde el más importante plan planetario. Al menos para los protagonistas. Tan planetario como apostar por seguir compartiendo una larga, larga, larga vida en común. Sí. Han acertado. La cosa va de boda. Bueno, fue. Porque la noticia es de ayer, que fue cuando a Diego Pérez y a María José López se les acabó la soltería. A él no sé si le conocerán físicamente (bueno, a partir de hoy ya sí), pero están hartos (es un decir) de leerle en La Voz. La que seguro que les resulta familiar es María José. Y no sólo su cara. También su voz de cantadeira de O Berbés . Por eso estaba cantado (ya sé que el símil es facilón) que lo que no iba a faltar en la ceremonia sería la música. Y así fue. Para abrir boca, Uxía Senlle, que interpretó Cantar gallego con tan sentimiento que casi se le corre el rimel a la novia. Para terminar, la Rianxeira entre una nube de pétalos y arroz. Y entre una y otra Corina Porro, que ofició la ceremonia e hizo un breve repaso de cómo empezó todo. La historia de amor, digo. Cuando María y Diego se encontraron un buen día, en la Federación de Vecinos. La alcaldesa aprovechó la confianza que les une (Diego escribe de muchas cosas, pero de política especialmente), para hacerles algunas consideraciones. Me quedé con la última: ni el roble ni el ciprés crecen uno a la sombra del otro. Pues no es un mal consejo. Lo que no mencionó es que, mientras sus compañeros de curro quedamos enganchados en la maraña de la campaña electoral, Diego y María se dedicarán a descubrir el Mediterráneo. Pues que les vaya bonito. Siempre. Por lo menos. Tomaron ayer O Vao con sus banderas y sus camisetas azul Oviedo. Era la primera vez que un equipo de Primera (que lo fue) pisaba un campo que no era Balaídos. Pero haber bajado varias categorías no parece haber hecho mella en la afición, que ayer aprovechó al máximo el esplédido día de playa. Ni el empate les aguó la fiesta. Bien podrían copiar otros.