ESTACHA | O |
03 jun 2005 . Actualizado a las 07:00 h.VIGO beligera casi por naturaleza. Pero al furor de las protestas de los 80 creíamos haberle hecho ya la digestión. Ayer, el naval y la construcción paralizaron el tráfico y, con él, la ciudad. La razón les asiste en su queja por la falta de seguridad. No cabe duda. Pero en el siglo XXI habría que ser más imaginativo y no recurrir al caos ajeno para ser oído.