Cientos de conductores sufrieron un atasco en la rotonda de García Barbón con Isaac Peral La retención evidencia la necesidad de desviar el tráfico pesado por la circunvalación
23 may 2005 . Actualizado a las 07:00 h.La avería de un camión cisterna en la cuesta de Isaac Peral provocó un atasco en hora punta en pleno centro de Vigo que afectó a cientos de ciudadanos. Muchos de los conductores que sufrieron la retención cuando se dirigían a casa a comer recordaron que los transportes pesados no deberían circular por el centro del casco urbano. Prueba de este malestar es que una simple avería en la rotonda de García Barbón provocó retenciones en toda la ciudad, punto negro de la circulación que parecía erradicado desde la inauguración hace meses del túnel de Areal. El atasco pone en evidencia la necesidad de que la ciudad cuente con las infraestructuras necesarias para desviar el tráfico pesado que opera en el puerto a través de los túneles de Areal y Beiramar y la circunvalación, obras todavía sin concluir. Dentro de unos meses, podrá hacerse realidad el viejo proyecto de conectar el puerto de Bouzas y la factoría de Citroën con Areal sin necesidad de que los camiones crucen por el centro de la ciudad. Una larga aspiración que permitirá que los camiones circulen por los principales polígonos industriales e instalaciones portuarias de la ciudad sin tener que entrar en el casco urbano. Esta futura circunvalación permitirá enlazar el puerto de Bouzas, con la factoría Citroën, el parque tecnológico de Valladares, las empresas del nudo de Puxeiros y los muelles de contenedores de Areal. Futura conexión El desvío se realizará a través del segundo cinturón, la autovía de Baiona y la autopista AP-9 en el tramo de Rande a Puxeiros y el túnel de García Barbón y Areal. Para completar este anillo, libre de peaje, sólo restaría unir el túnel de Beiramar con el relleno de Bouzas. Algunos organismos, como la Zona Franca, barajaron hace tiempo la posibilidad de tender una línea de ferrocarril o construir un túnel para vehículos pesados en la calle de los astilleros. De momento, el proyecto no ha pasado del papel. La avería de ayer se produjo a la una y media de la tarde, cuando el camión cisterna salía del puerto. Justo al cruzar la rotonda, el conductor se percató de que el vehículo perdía carburante y detuvo la marcha en el carril central, a la altura de los semáforos. El chófer se apeó y colocó los triángulos de señalización. Carril cortado La policía local cortó dicho carril y desvió el tráfico para evitar cualquier accidente. La mancha de gasoil tardó cerca de media hora en ser limpiada, espera que produjo un importante atasco en la confluencia de García Barbón con Isaac Peral. El momento no pudo ser peor, pues muchos conductores se dirigían hacia la entrada de la autopista o a Teis para ir a comer. La caravana se prologó centenares de metros a través de la calle García Barbón, mientras los chóferes no ocultaban su desesperación. Escenas como estas parecían olvidadas desde que comenzó a funcionar el túnel. Los agentes de tráfico llegaron a los pocos minutos al lugar del atasco y pudieron agilizar el paso de vehículos por el carril que no había sido obstaculizado. Pese a la presteza, eso no impidió que, en determinados momentos, el número de vehículos fuese tan importante que impidiese las maniobras en la glorieta.