La Mirilla
06 may 2005 . Actualizado a las 07:00 h.Es uno de los mil reinos de este mundo, aunque parezca que roza el otro. Sobre todo porque los cada vez más numerosos fans de Fernando Alonso van (ellos mentalmente; su ídolo de verdad) a más de 300 kilómetros por hora. Por no hablar de los mil latidos por minuto que es capaz de soportar su corazón cuando Schumacher trata de adelantarle en las curvas. Pero, a la hora de la verdad, lo que menos importa a los que llevan el automovilismo en las venas, es la sombra del infarto. El hecho de que este fin de semana Fernando Alonso juegue en casa, permite a muchos forofos disfrutar a pie de pista. Eso es lo que harán este fin de semana en Motmeló los integrantes de la peña de Fórmula 1 de Vigo. Alrededor de un centenar salieron el jueves en autobús. Porque pueden perderse horas de sueño, e incluso días de trabajo, pero los entrenamientos son sagrados. Pues que gane el mejor. Alonso, claro. Es éste un reino de espiritualidad, pero cansado. Supongo. Y en el caso de la consignataria Vasco Gallega, dueña desde hace meses del monasterio de Oia, de promoción. Porque precisamente Oia está en la ruta del Camino Portugués de la costa, uno de los más olvidados pero, aseguran, de los más bonitos para el caminante. Así es que en su apuesta global de recuperación, han incluído la iniciativa de organizar cuatro etapas simbólicas, entre Caminha y Vigo, para impulsar la ruta. Cuentan para ello con la colaboración de los Amigos de los Pazos, los del Camino de Santiago y los municipios por los que discurre. Alrededor de 150 personas participaron en la primera de las etapas. Hoy saldrá la segunda. Los que deseen sumarse tendrán que estar a las 10 en la parroquia de Santa María de Oia. La meta se ha colocado en Baredo, donde espera a los caminantes una comida fría. Sí señor, esto es organización. Es uno de los reinos que más gusta a Shorkry Mohamed. Considerado uno de los maestros mundiales en danza del vientre, ayer presentó en Vigo su libro El reinado de las bailarinas , en el que recoge la historia de las bailarinas de su país, Egipto. La publiación sale a la luz después de 15 años de trabajo, recopilando datos, fotografías y otros documentos. Por supuesto, aparecen las más grandes, como Samia Gamal o Shafika la Copta. Isabel, una de las maestras que imparten en Vigo clases de danza del vientre, afirma que casi tendría que incluirse en la Seguridad Social por los beneficios que produce en enfermedades como osteoporosis, fibromialgias o hernias discales. Práctica milenaria, salida de los templos egipcios e indios, tiene unas connotaciones espirituales ligadas a la fertilidad bien alejadas de las eróticas que se le asignan en occidente. Y como el movimiento se demuestra andando, una de las alumnas de Shorkry Mohamed hizo una exhibición que dejó boquiabiertos a los presentes.