Reportaje | Espejo en donde reflejarse La ciudad asturiana ha sabido creer en su historia y ha apostado por poner en valor todas las ruinas que han ido apareciendo en los últimos quince años
02 may 2005 . Actualizado a las 07:00 h.Al igual que le pasa a Vigo, las fuentes documentales no quisieron reflejar la existencia de un Gijón romano (alguno habla de Gigia, pero con muchas dudas). Sin embargo, el tiempo ha permitido que poco a poco fueran aflorando a la superficie importantes restos que delatan un pasado romano en esta ciudad. Al contrario de lo que ocurre en Vigo, los gobernantes locales supieron ver el valor de la conservación del patrimonio y hoy en día Cimadevilla ofrece una alternativa de turismo cultural al visitante. Todo comenzó con la creación del Plan Gijón de Excavaciones, financiado por el Ministerio de Cultura y por el propio ayuntamiento. Los resultados están tan a la vista como unas murallas del siglo III-IV, unas termas públicas de Campo Valdés, o la factoría de salazón de pescado que se puede ver en la plaza del Marqués. Con las mismas dimensiones y estructura económica que Vigo, Gijón tuvo que sufrir durante años la comparación, en desventaja, respecto a la histórica Oviedo. Con dinero y ganas de reconocerse a sí mismo, los políticos gijoneses han ido creando un recorrido romano que incluso se ha transmitido a bares y comercios, que ya emplean nombres romanos para distinguirse. Simplemente, con pedirle al creador del Plan Gijón de Excavaciones que envíe una copia a Vigo, la cosa cambiaría mucho.