Entrevista | Victoria Cirlot La profesora catalana ha escrito un libro sobre los mitos y símbolos del medievo
20 abr 2005 . Actualizado a las 07:00 h.Victoria Cirlot es profesora de Literatura medieval y comparada en la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona y, desde esa autoridad académica, se ha permitido abordar una cuestión tan polémica como la construcción de los mitos europeos medievales. Todas sus investigaciones y reflexiones han quedado reflejadas en Figuras del destino. Mitos y símbolos de la Europa medieval , publicado por Ediciones Siruela. -¿Qué encontraremos en el interior de este libro? -Aborda lo que se consideran los mitos y símbolos de la Europa medieval, que los encontramos a través de la escritura de autores como Chrétien de Troyes o Wolfram von Eschenbach, por citar a los más importantes autores franceses y alemanes de los siglos XII y XIII. Estos autores recogieron los antiguos mitos de la Europa Nórdica, en especial, los mitos celtas y germánicos. -¿Qué diferencia existe entre el mito medieval y el clásico? -El mito siempre es un mito. Quiero decir, es una historia llena de sentido que se expresa a través de imágenes y que constituye una respuesta a las preguntas que se formula una cultura. La diferencia entre el mito griego y el medieval es que nacen en contextos y culturas muy distintas, pero su lenguaje es el mismo, que es el propio del mito. -Estos autores, ¿de dónde recogen las fuentes? -De la oralidad ya que fueron transmitidos a través de juglares y bardos. A través de ellos, los escritores oyeron las historias y, en muchas ocasiones, los citan en sus libros. -¿Qué trata de transmitir el mito medieval? -El mito, originalmente, es pagano y es, desde la escritura del siglo XII y XIII, cuando se elabora desde un punto de vista diferente porque ya estamos entonces inmersos en una cultura cristiana y cortés. Desde esa perspectiva, de la elaboración del mito por parte de estos escritores_porque los mitos celtas no se han conservado ya que su cultura era oral_ tratan de reflexionar sobre ellos. Fundamentalmente, su reflexión nos transmite una idea de la vida, y ésta es la hipótesis fundamental de este libro. -¿Tiene algo de precristiano el mito del Grial? -Todas las historias tienen un origen pagano, ocurre que se le impostó un sentido cristiano y fueron interpretadas desde la religión cristiana. En algunos casos es más patente que en otros, por ejemplo, lo que caracteriza sobre todo a la escritura de Chrétien de Troyes es la ambigüedad con que trata a los mitos y la falta de una interpretación propiamente cristianizada, quizá esto es para mí lo más interesante. -¿Hay lugares con mayor imaginario mítico? -Esto depende de las culturas, no es una cuestión geográfica. En la época que yo trato, sí que hay lugares privilegiados como Irlanda, el sur de la isla de Bretaña y el norte de Francia, que son las zonas donde entonces pervivía la cultura celta. Para el mundo medieval sí que eran zonas privilegiadas en lo que respecta a la conservación y transmisión de los mitos. -¿A qué se refiere cuando lleva al título las figuras del destino? -Si la idea de que estas obras lo que exponen es una filosofía de la vida, al mismo tiempo también me ha interesado destacar tres modos diferentes de enfrentamiento ante la vida; es lo que llamo las figuras del destino. Están encarnadas en tres personajes, en tres caballeros que son Lancelot, Tristán y Perceval. A cada uno de ellos le corresponde una forma distinta del destino. Lancelot es la vía del sacrificio, Tristán es la del amor y Perceval la del búsqueda. -Desde el punto de vista académico, ¿qué opina de la actual superproducción literaria de novelas históricas de ámbito medieval? -En su mayor parte, no me interesa absolutamente nada porque lo más decepcionante es que muchos de estos autores ni han leido en su vida ni a Chrétien de Troyes, ni a Wolfram, es decir, ni siquiera han leido a los autores fundamentales del mundo medieval, que sin duda forman parte de la literatura clásica. Así que son obras que salen de una idea del mundo medieval tremendamente oscurantista y que mezclan esoterismos del siglo pasado para finalmente crear un producto que en la mayor parte de las veces no tiene interés. -Sin embargo, el mundo medieval es muy atractivo para el público en general, ¿a qué cree que es debido? -De algún modo existe una conciencia de que ahí se encuentran nuestros orígenes y siempre que hay una conciencia de orígenes, hay una búsqueda del pasado y de retorno a esos orígenes. Es como una constante en la actividad espiritual del ser humano.