Crónica | Un desertor cubano será expulsado de España en ocho días El Gobierno le denegó el asilo político pese a que en su país le esperan 30 años de cárcel
12 abr 2005 . Actualizado a las 07:00 h.El cubano Maikel Méndez Martínez, de 24 años, deberá abandonar España el próximo 21 de abril según una carta que recibió del Gobierno español, el cual le deniega el asilo político. Acata la orden de expulsión pero no sabe a dónde ir. Ningún país parece dispuesto a otorgar un visado a este joven apátrida que desertó cuando prestaba servicio como sargento en una unidad de élite de la isla caribeña. «El Gobierno español me interrogó pero no creyó mi historia», afirma. Si regresa a La Habana se arriesga a ser condenado a 30 años de cárcel por deserción y traición a la patria. Su esperanza es que Estados Unidos lo admita en calidad de refugiado político. Su drama empezó hace un año, según relata. Trabajaba para el departamento de Seguridad de Cuba y había pertenecido a las tropas de destino especial. Según afirma, llegó a ser chófer de altos cargos del Estado Mayor como sargento profesional. Dice que estuvo nueve meses en la prisión militar de San José de Las Lajas por desobedecer a un mando. «Me comentó que le gustaba mi novia y eso no se lo permito a nadie», cuenta. En la cárcel presenció supuestos abusos a los prisioneros que le llevaron a aborrecer al ejército cubano. Tras burlar la vigilancia, Méndez arribó en Francia, donde descartó pedir el asilo político por temor a represalias del servicio de inteligencia del régimen de Fidel Castro. Su siguiente paso fue huir a Vigo, donde vivió como inmigrante ilegal y en el anonimato gracias a la protección de una frutera. «Podía haberme casado con ella y obtener la nacionalidad española pero no lo consideré justo», añade. Paliza nocturna En España se puso en contacto con asociaciones anticastristas como la Fundación Cubano Americana de Miami y Hermanos al Rescate para denunciar todos los supuestos atropellos de los altos mandos de la isla caribeña. Al parecer, estas denuncias le trajeron mala suerte. Unos individuos le asaltaron en diciembre en la entrada del garaje de su casa en Vigo y le dieron una paliza. «Me hirieron con un cuchillo en la espalda», afirma, aunque evita enseñar las marcas de la agresión pues «ya están curadas». Méndez denunció esa misma madrugada la pelea en la comisaría de Vigo y presentó el parte médico de lesiones. Se queja de que la policía le mandó esperar hasta la mañana siguiente. Pocos días después, dice que acudió a la Embajada de Estados Unidos para pedir asilo político. «Ellos me pidieron información y se la di, pero me dijeron que no me podían sacar de España porque éste era un país democrático», relata. España también le denegó el asilo. Hace unos meses, el Gobierno le informó de que debe abandonar el país el próximo día 21 «o me deportarán a Cuba». Mikel Méndez, que dice no tener dinero ni para pagar el pasaje de avión, acudió ayer a la prensa para suplicar que no lo repatríen. «En Cuba me esperan muchos años de prisión o el paredón de fusilamiento por traición a Castro. Necesito ayuda cuanto antes», afirmaba ayer, a sólo ocho días de ser expulsado de España.