Panificadora no, auditorio sí

VIGO

IN VICUS | O |

08 abr 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

VICUS, la aldea conquistada por los romanos a los celtas y, cuyo origen estaba en la ladera del Monte Feroso, hoy el Castro, fue descendiendo hasta el mar en una búsqueda constante de la subsistencia en el líquido elemento. La posterior ciudad medieval, compartimentada en unas murallas de las que hoy apenas si quedan vestigios, fue desapareciendo, hasta dar cuerpo al entramado de estrechas y tortuosas calles que, desde la Colegiata hasta el Berbés y desde el Castillo de San Sebastián hasta los Peiraos, constituyen una de las zonas más vergonzosas y vergonzantes de nuestra ciudad. Contra cualquier criterio racional y progresista que aúne recuperación, rehabilitación y rentabilidad, se está desaprovechando el «imposible solar de la Panificadora». Este tiene innumerables posibilidades para convertirse en la ubicación más adecuada para el Auditorio aunando el complejo cultural con el comercial. Sin embargo, no se le ha ocurrido a ningún miembro de ninguna Corporación Municipal, la opción de negociar su compra con los propietarios. Un concurso público de ideas para conservar, lo que, absurdamente se tiene que conservar del pasado industrial de Vigo, cuando no se encuentra solución por ejemplo, a la fábrica de salazón de Marqués de Valladares, casi dos mil años más antigua que los silos de la Panificadora, permitiría situar a Vigo en la vanguardia arquitectónica y aumentar el interés turístico y cultural. Además, promovería la rehabilitación del entramado de callejuelas que rodea la parte inferior del Ayuntamiento y revitalizaría el Paseo de Alfonso XII y Elduayen así como el casco antiguo que de ellos descienden. ¿Por qué no estudiar la idea?