El sector justifica la medida como una buena fórmula para optimizar costes y competitividad La rotación de subcontratistas permite 15 horas de actividad diaria en los astilleros
30 mar 2005 . Actualizado a las 07:00 h.La carga de trabajo contratada en los astilleros de Vigo hasta el 2007 ha obligado a la industria auxiliar naval a secundar el nuevo horario implantado en los astilleros. La sustitución de la jornada continua por la partida en dos y hasta tres turnos permite la rotación de las empresas subcontratistas dentro de los astilleros que, en algunos casos, llegan a superar las 15 horas de actividad diaria ininterrumpida. Para el sector, este nuevo sistema de trabajo permite además optimizar costes de producción, que es, según dicen, la única fórmula de ganar competitividad frente al reñido mercado internacional. Pedidos hasta el 2007 El sector naval de Vigo estará a pleno rendimiento hasta principios del año 2007, y con contratos sustanciosos, no tanto por su número, si no por la calidad y la sofisticación de las unidades. El astillero más dinámico de todos es, a la vez, el mayor del sector de construcción naval privada gallega, puesto que Hijos de J. Barreras tiene atados pedidos para fabricar un ferri más para el Grupo Armas (el cuarto de la serie) una pareja de portacontenedores para la Compañía Trasatlántica España que le reportarán unos 60 millones de euros; otros dos ferris para una institución francesa, que le supondrán más de 83 millones de euros de ingresos, y, finalmente, una unidad más para el transporte petroquímico. El astillero Freire tiene entre manos, como proyecto principal, la construcción del que será el buque insignia de la investigación científica española, con un presupuesto de 22 millones de euros y que será la primera nave que pueda manipular un vehículo submarino capaz de descender a 6.000 metros de profundidad. M. Cíes también construirá dos oceanográficos para el Ministerio de Agricultura y Pesca por valor de 22 millones de euros Por último, Factorías Vulcano especializado en la fabricación de grandes esloras, tiene en proyecto un buque para Augusta Due y otro más para la navieras escandinava Boa Shiping. Astilleros Cardama entregará en mayo el remolcador con visión nocturna encargado por la Xunta de Galicia por valor de siete millones de euros y que será el buque insignia de la flotilla de guardacostas de Galicia.