El sistema municipal recuperó durante el pasado año 7,6 millones de kilos de desechos En A Coruña y en Ourense recuperan el doble de residuos que en la ciudad viguesa
26 mar 2005 . Actualizado a las 06:00 h.?os vigueses reciclan cada vez más, pero aún no es suficiente. Cada ciudadano recuperó durante el pasado año 26 kilógramos de desechos, un 40% más que en el 2003. Aunque la cifra resulta harto engañosa: el espectacular incremento se convierte en prueba del retraso que acumula Vigo en materia de reciclaje cuando las cifras locales hacen frente a la comparación con las del resto de Galicia. Y ahí los datos empiezan a chirriar. El caso del vidrio resulta significativo. Las cifras facilitadas por Ecovidrio, la empresa nacional que se encarga de gestionar la transformación de los envases en energía y nuevos materiales, revelan que los vigueses son los gallegos que menos reciclan. Los 5,9 kilos de vidrio que depositó como media el año pasado cada vigués quedan muy por detrás de los 8,7 kilos tratados de media en la provincia de Pontevedra. En el resto de la comunidad la comparación es aún menos favorable a la ciudad más poblada: los ourensanos reciclan 10,3 kilos por habitante, un 75% más que los vigueses, mientras los lucenses recuperan 8,4 kilos por vecino y los coruñeses duplican la actividad ecológica de sus paisanos de Vigo, con 12,3 kilos de vidrio por ciudadano. Gana el cartón Pese a todo, los vigueses parecen resistirse a ser los últimos de Galicia en lo que a conciencia ecológica se refiere. Las cifras de reciclaje mejoran mes a mes, al ritmo que marca la instalación de nuevas isletas de recogida selectiva. Un informe del Concello refleja que los contenedores que mejor funcionan son los azules, los de papel y cartón: el año pasado recibieron 4,6 millones de kilos, un 25% más que en el 2003. Más modesta es la aportación de los iglús verdes del vidrio, que aumentaron su eficacia un 28% y permitieron a las responsables de la gestión de residuos hacerse con 1,6 millones de kilos. El contenedor estrella del año pasado, sin embargo, fue el amarillo, destinado a recoger latas y plásticos: su éxito fue tal que casi triplicaron los desechos captados, al pasar de 494.210 kilos a 1,4 millones de kilos (un 181% más). Lejos de esos guarismos se quedaron los recipientes para pilas usadas, que recibieron el año pasado alrededor de 44.000 baterías. Que son muchas, pero siguen sin ser suficientes si se estira el cuello para ver más allá de Vigo.