El naval tiene contratos hasta el 2007

La Voz

VIGO

El sector naval de Vigo estará a pleno rendimiento hasta principios del año 2007, y con contratos bastante sustanciosos, no tanto por su número, si no por la calidad y la sofisticación de las unidades en cartera. El astillero más dinámico de todos es, a la vez, el mayor del sector de construcción naval privada gallega, puesto que Hijos de J. Barreras tiene atados pedidos para fabricar un ferri más para el Grupo Armas, que sería el cuarto de la serie; una pareja de portacontenedores de casi 160 metros de eslora y más de mil teus para la Compañía Trasatlántica España (filial del Grupo Odiel) que le reportarán unos 60 millones de euros; otros dos ferris para una institución francesa, que le supondrán más de 83 millones de euros de ingresos, y, finalmente, una unidad más para el transporte polivalente de productos petroquímicos. El sector naval está virando paulatinamente hacia la especialización en trabajos en buques cada vez más complejos y que aportan un mayor valor añadido y, sobre todo, prestigio en el panorama internacional. Además de pesqueros de mayor o menor envergadura, la mayoría han encontrado nichos de mercado en los que se están especializando. Factorías Vulcano es el número uno de la ría de Vigo en la fabricación de unidades quimiqueras de grandes esloras, como las serie fabricadas para Augusta Due o Marpetrol. También ha hecho notables esfuerzos en el campo de los buques de apoyo a las plataformas petrolíferas. El año pasado completó dos cascos chinos de más de 120 metros de eslora para navieras escandinavas. Proyectos de envergadura Por su parte, Construcciones Navales P. Freire dedicó gran parte de los dos últimos años a la fabricación de buques de vigilancia pesquera para Namibia y España, y a pesqueros arrastreros congeladores para empresas gallegas. Ahora, tiene entre manos, como proyecto principal, la construcción del que será el buque insignia de la investigación científica española, con un presupuesto de 22 millones de euros (unos 3.652 millones de las antiguas pesetas) y que será la primera nave que pueda manipular un vehículo submarino capaz de descender a 6.500 metros de profundidad. Por su parte, M. Cíes también construirá dos oceanográficos para el Ministerio de Agricultura y Pesca por valor de 22 millones de euros. Ya diseñó en el año 2000 el Vizconde de Eza , valorado en 2.500 millones de pesetas. Además, se ha especializado últimamente en el diseño de megayates de lujo, combinando este segmento con el tradicional de pesqueros de mediano tamaño. Armón Vigo, por su parte, sigue inmerso en la construcción de varios pesqueros, así como en la de dos remolcadores de porte medio para el Ministerio de Fomento, adjudicados dentro del Plan Galicia. Finalmente, Astilleros Cardama ha botado el remolcador con visión nocturna encargado por la Xunta por valor de siete millones de euros y que será el buque insignia de la flotilla de guardacostas de Galicia. Además de otras unidades de pesca, fabricará otro remolcador para Ecuador de unos 30 metros de eslora.