¿Cómo será la nueva España?

VIGO

Crónica Política | Conclusiones del foro de la Universidad de Vigo Naciones, estados asociados, comunidades nacionales, federalismo o autonomías sin más. Tesis expuestas esta semana sobre cómo hacer evolucionar el Estado en un debate todavía sin definir

12 mar 2005 . Actualizado a las 06:00 h.

El melón está abierto. No sólo Euskadi y Cataluña afrontan ya la reforma de sus estatutos para alcanzar más cuotas de autogobierno. Andalucía, Valencia, Canarias, Aragón y Baleares ya están en ello también en sus respectivos parlamentos. ¿Y Galicia? Pues a pesar de ser una de las tres comunidades consideradas como históricas en la Constitución, los políticos gallegos todavía no se han puesto de acuerdo en cuándo convendría iniciar ese debate, y mucho menos qué se pretende con él. La Universidad de Vigo dejó claro esta semana con su ciclo de conferencias sobre el «Futuro Modelo Territorial de Estado» que el cambio es algo imparable. Pero ¿Hacia dónde? El Gobierno central acaba de preguntar al Consejo de Estado sobre dónde cree que están los límites del terreno de juego en el que el Ejecutivo podría proponer enmarcar la reforma de la Constitución y con ella la ampliación de los estatutos. El nombre y consideración de cada una de las distintas autonomías es una de las cuestiones, su participación directa en la UE otra, y la siempre prometida reforma del Senado la tercera. Competencias y fondos Pero de entrada las formaciones nacionalistas quieren más. Más unilateralidad en su capacidad de decisiones, y por su puesto más cesión de fondos para maniobrar. Enfrente, el PSOE presenta una polimórfica bandeja de reivindicaciones, dependiendo del origen, el dirigente e incluso del momento en el que se hagan públicas. Y el PP desde Madrid lanza un S.O.S de peligro de desequilibrio territorial, cierta amenaza de la unidad y un canto en favor de la igualdad de todos los españoles. El foro universitario vigués, en el que sólo el PSOE declinó la invitación, sirvió de escenario para que PNV, CiU, ERC y BNG, además de reivindicar la diferenciación de los pueblos en los que están implantados respecto al resto, reclamasen con fuerza la presencia de las comunidades en los foros europeos en los que se decide sobre competencias ya transferidas a las autonomías con lo que se merma su capacidad de autogobierno. Además de pedir, Imaz, Vives, Carod y Quintana trataron de sacudirse la imagen de atentadores contra la unidad de la patria, y lo hicieron identificando sus reivindicaciones con deseos de un mejor funcionamiento y coordinación de las administraciones. Que cada uno maneje su territorio, vinieron a plantear, mientras el PP evidenció que eso sería el principio del caos.