Reportaje | El perfil del viajero de Peinador La ciudad que mueve la economía gallega tiene un aeropuerto que hace justicia a su naturaleza industrial: en él abundan los varones jóvenes y licenciados que vuelan solos por negocios
01 mar 2005 . Actualizado a las 06:00 h.Cualquiera que tome habitualmente un avión en el aeropuerto de Vigo se dará cuenta de que, en este caso, las estadísticas no mienten: la terminal de Peinador forma un ecosistema con más machos que hembras, más corbatas que guayaberas, y más lobos solitarios que parejas de tortolitos. Lo dice el estudio elaborado por AENA, que describe Peinador como un aeropuerto entregado a los negocios, propio de la ciudad que oxigena y nutre la economía de Galicia. De ahí el perfil de sus usuarios: el 53% son hombres (el resto mujeres, claro), la mitad tienen entre 20 y 39 años de edad, el 45% viajan por negocios, sólo un 15% son extranjeros y el 64% han realizado estudios universitarios. Más negocios que turismo Esta sopa de números confiere a Peinador el carácter más empresarial de los tres aeropuertos gallegos, frente a la naturaleza turística de las terminales de Santiago y A Coruña. El caso del aeropuerto compostelano es el más claro, ya que se erige como principal puerta de entrada y salida del turismo nacional e internacional. Su actividad cubre la demanda de viajes lúdicos que no satisfacen las rutas de Vigo y A Coruña. Así, las estadísticas de Santiago hacen que la media gallega apunte a las vacaciones como principal motivo del viaje (60%). Pero Vigo es otra historia. Las vacaciones sólo generan uno de cada tres desplazamientos, por lo que, a falta de AVE, la mayoría de los viajeros utilizan el avión para trabajar (y eso que las encuestas se realizaron durante los calores de julio). De ahí que las parejas de enamorados viajeros sean un fenómeno marginal en Peinador, donde el 60% de los pasajeros vuelan en solitario sin que siquiera les acompañen al aeropuerto: mientras uno de cada tres usuarios del aeropuerto de A Coruña ve un pañuelo de despedida, sólo uno de cada cuatro clientes de Peinador recibe una despedida más calurosa que la del Guardia Civil del detector de metales.