Crónica política | El nuevo mapa del socialismo vigués Tres órganos, tres líderes. Los socialistas vigueses estrenan un difícil equilibrio de poder, justo cuando su partido se juega la oportunidad de gobernar Galicia
28 feb 2005 . Actualizado a las 06:00 h.Integración, comunión de intereses, frente común, pacto múltiple, depende de quien valore cómo se produjo el resultado de las elecciones internas del PSOE comarcal vigués, pero lo que sí es cierto es que los socialistas optaron el domingo por repartir el poder institucional y el orgánico. Su militancia o las circunstancias engendraron una especie de tripartito con el que a sus dirigentes y militantes no les va a quedar más remedio que convivir y hacerlo además de manera aceptable si quieren que la ciudadanía respalde dentro de unos meses a Pérez Touriño. Santiago y Madrid saben que Vigo es uno de los puntos donde se juegan la Xunta y por eso ni el resultado del domingo les ha rebajado el nivel de tensión. Tres cuerpos ¿Pero es posible ese equilibrio entre el grupo municipal liderado por Ventura Pérez Mariño; la agrupación local de Manel Gallego, donde el principismo sigue teniendo su trinchera, y la nueva ejecutiva comarcal de Miguel Barros con el frente de municipios conformado contra el ex alcalde vigués? No les queda otro remedio, y públicamente la escenificación sin duda será esa, pero en el socialismo vigués siempre hay quien gana y sube cuando otros del partido pierden en el siguiente proceso electoral y la historia local de la formación refrenda que nunca han estado unidos ni siquiera en la victoria. Además el equilibrio es incluso complicado dentro de cada uno de los tres estamentos del socialismo vigués. El grupo municipal convive, no se puede decir más. La disciplina de voto funciona, pero salvo que una moción de censura les devuelva el poder, y depende de a quién como alcalde, es difícil pensar que el actual grupo sea mayoritario en el próximo cartel electoral local. En la agrupación local la sombra de Príncipe sigue siendo alargada. Su ejecutiva ha tratado de integrar, mide matemáticamente sus reflexiones sobre las cuestiones municipales, anuncian cierre de filas en favor de Touriño... pero es un grupo demasiado grande y en el que el deseo de venganza está presente en parte de la militancia. Por último, el nuevo comité comarcal nace como un puzzle y de los complicados, con distintas visiones ideológicas y referentes y afinidades personales variadas. «Nos agrupamos alrededor del mínimo común denominador», reconoce su presidente, el ex alcalde de Baiona, Luis Carlos de la Peña, «pero con la intención común de normalizar el partido y acabar con el enquistamiento histórico del PSOE en Vigo». En definitiva el tripartito intentará el equilibrio, conjugando movimientos internos de cada grupo y los roces con los otros dos, pero la fricción aparecerá.