El tráfico de mercancía en el primer mes del año experimentó en el puerto de Vigo un incremento del 7,12 por ciento con respecto al mismo período del año anterior, alcanzando las 327.876 toneladas. Por lo que respecta al tráfico total, también se ha registrado una evolución muy positiva, con un aumento del 6,70 por ciento, gracias a las 365.070 toneladas movidas en el período. Los datos fueron facilitados ayer por el director de la Autoridad Portuaria, Luis Lara, durante la reunión del consejo de administración correspondiente al mes de febrero. Subrayó el portavoz portuario la evolución de tráficos como el de contenedores y embalajes, que con 36.262 toneladas registró un aumento del 8,3 por ciento; alcanzando en el caso de la mercancía containerizada un crecimiento del 14,47 por ciento. Otros aumentos importantes correspondieron a los automóviles, que con 40.459 toneladas creció un 5,9 por ciento, el de granito en bruto, que con 30.260 toneladas aumentó un 4,4 por ciento y el de las conservas, que movieron 2.183 toneladas, lo que representa un alza del 21,3 por ciento. Se experimentaron evoluciones muy destacadas en mercancías como vinos, bebidas, alcoholes y derivados, que fue del 209,3 por ciento (con 3.362 toneladas); alimentos, del 221,6 por ciento (con 11.341 toneladas); frutas y hortalizas, del 15,9 por ciento (con 5.748 toneladas) y el granito elaborado y mármoles, que creció un 93,6 por ciento (con 3.345 toneladas). Plan de Emergencia En la reunión del consejo de administración se produjo la aprobación provisional de la actualización del Plan de Emergencia Interior del Puerto, en el que se evalúan los riesgos de las diferentes actividades, los medios disponibles -tanto materiales como personales- y se contemplan los distintos protocolos de actuación. En ese sentido está previsto que a lo largo del presente ejercicio se realicen diversos cursos de formación, dirigidos al personal portuario relacionado con la seguridad en la zona interior de la terminal. Rotación de la mercancía El consejo fue informado de los proyectos de la Autoridad Portuaria para modificar las zonas de tránsito, maniobra y almacenamiento en los muelles comerciales, con el objeto de lograr un mejor aprovechamiento de los recursos. Se trata, mediante acciones dirigidas a los usuarios, de lograr la mayor rotación posible de la mercancía general para reducir de ese modo el impacto que provoca la falta de espacio en el recinto portuario, una carencia que se ha visto agudizada en los últimos meses con el aumento experimentado por el tráfico portuario y la falta de superficie.