Promesas, siempre promesas

PABLOS

VIGO

CONTRASTES | O |

11 feb 2005 . Actualizado a las 06:00 h.

DESPUES DE incontables planes «Urban», que iban a remozar el abandonado, sucio y lamentable Casco Vello de la ciudad, de nuevo nos cuentan otra futura panacea, con inversiones de éste o aquel organismo, inclusive de la Xunta, tan habitualmente desmemoriada respecto de Vigo. Y dicen que va a ser definitivo este nuevo plan, y hasta dan fechas de conclusión de las inversiones. ¿Hasta cuándo va a estar contándonos el Ayuntamiento la fábula del pastor y el lobo? Tantas veces han mentido, que si alguna llegara la fiera cánida, la creeríamos cordero inofensivo o fantasma imaginado. ¿Por qué en otras ciudades se ha conseguido renovar absolutamente lo degradado? ¿Acaso porque hubo plan y voluntad verdaderos? Dicen que las comparaciones son odiosas, sobre todo para quien sale perdedor en ellas. Recordemos los barrios de San Blas, de San Vicente y «Chino» de Salamanca, hasta un ayer próximo escenarios para película neorrealista italiana, y ahora ejemplo de urbanismo y adecuación arquitectónica, en ciudad con exigencias o condicionamientos monumentales de los que Vigo, en general, carece, a no ser que cualquier antigualla menos que curiosa sea «edificio a conservar». Vigo ha tenido poca o ninguna suerte en esa importantísima parcela que es el urbanismo, desde que hace más de un siglo se planteó el plan García Olloqui. Después se olvido el de Palacios, es verdad que bastante quimérico, y más tarde no sé cuántos más. Ahora dicen que vamos a tener uno bueno. Pues que surta efecto, que haya entendimiento y no mera tirantez inflexible con el proyecto Karpin y de una vez se remocen barrio del Cura, Falperra y Casco Vello.