Esto del carnaval se acaba

La Voz

VIGO

XOÁN CARLOS GIL

La Mirilla En Cangas, la fiesta va por parroquias y en Vigo, el Casco Vello tiene su propia historia

07 feb 2005 . Actualizado a las 06:00 h.

O Morrazo sigue celebrando el carnaval a su manera. En Cangas, cada parroquia hace su fiesta sin mirar para las vecinas. Hío mantiene sus viejas tradiciones y conserva un entroido singular, que poco tiene que ver con el vecino Aldán y nada en absoluto con el carnaval del centro de Cangas o el de Moaña. Cada uno de los barrios de Hío (Igresario, Pinténs, Vilanova, Nerga, Donón, Liméns y Vilariño) contrata un grupo de gaitas que toca sin cesar desde el domingo hasta la madrugada del miércoles. La fiesta del domingo se reduce a los bailes que se celebran por la noche en cada lugar. El lunes, la comparsa de cada barrio se pone en movimiento. Se dan cita en Vilariño. Bajan allí y son recibidas en el límite de la aldea por la anfitriona. Los gaiteiros de la de Vilariño suben a la estrada, adornada con mimosas y laureles, y los chavales de la comparsa bailan dos piezas. Dan después los vivas de rigor: «Viva a xuventude de Vilariño», «Vivan as comparsas», «Viva o carnaval». Baja de la estrada el grupo de gaitas de Vilarió y suben, uno tras otro, los siguientes, realizando cada una la misma ceremonia. Al finalizar, suben hasta Igresario. Al llegar se concentran todas alrededor de la carretera. Por la tarde van a Pinténs y Vilanova. Hoy irán a Liméns, Nerga y Donón. En Vigo, hoy es uno de los días grandes del carnaval, con la quema del Meco y la gran jarana que se suele montar por la noche. Pero antes de que anochezca, se plantea la posibilidad de degustar ricos postres típicos de esta fría época del año. En la plaza del Rey, con la colaboración de Aldeas Infantiles, se podrá uno fartar de orejas y demás esquisiteces, al tiempo que se ayuda a sufragar a esta ONG. En Aldeas Infantiles están muy contentos con esta idea, especialmente porque el concejal, supongo que don Ignacio, confirmó su asistencia al acto. Quienes no creo que estén demasiado contentos son los participantes en el concurso de coplas. El pasado viernes tuvo lugar la final de este novedoso concurso (por estas tierras). El caso es que desde el Concello anunciaron que se iba a realizar dentro del auditorio, pero finalmente pasaron frío todos los participantes en la misma entrada de la lonja. Y además tuvieron que esperar media hora porque al Meco no lo pudieron entronizar hasta que alguien encontró las pegatinas de Citroën que debería lucir su camiseta del Celta. Los comparseros del Casco Vello celebrarán esta noche, a las once en la plaza de la Constitución, el juicio al Mequiño, ya saben, el émulo extraoficial del Carnaval. Dicen los integrantes del jurado, que pocas posibilidades amparan al reo. Vamos que lo queman fijo.