Reportaje | Temeridad al volante La policía local cazó en el 2004 a 10.953 conductores que pisaron el acelerador más de la cuenta, entre ellos un Audi TT que circulaba a 168 por hora por la avenida de Europa
05 feb 2005 . Actualizado a las 06:00 h.El mismísimo Michael Schumacher firmaría la marca, que no la irresponsabilidad: el conductor de un Audi TT fue el año pasado presa de los rádares de la Policía Local cuando circulaba a 168 kilómetros por hora por la avenida de Europa. Fue el caso más sangrante del 2004, pero no el único. Ni mucho menos. Los agentes vigueses tuvieron una actividad tan intensa que firmaron la denuncia de otros 10.953 imprudentes que decidieron convertir las calles de Vigo en un circuito de Fórmula 1. Entre ellos destacaron los 674 locos del volante que dispararon los rádares policiales cuando circulaban a más de 100 kilómetros por hora, velocidad que múltiplica por dos el máximo permitido. Reincidencia compulsiva Sin embargo, el efecto de los once millares de sanciones rubricados a golpe de muñeca de policía local no llegó a ser demasiado contundente. O por lo menos no consiguió frenar a algunos discípulos de Niki Lauda, que se pasaron las multas por el forro de los pistones. Sólo así se entiende que la policía cazase hasta ocho veces a un mismo conductor, como ocurrió con un turismo que dio su vuelta de calentamiento allá por el 31 de enero del año pasado, para sumar otras siete infracciones por vuelta rápida en los meses siguientes. Otros incluso fueron más raudos, y en cinco meses acapararon siete multas por exceso de velocidad, un hito únicamente superado por el conductor de aquel Ferrari que hace años rompió la barrera de los 200 kilómetros por hora en la ciudad, antes de romper su propia vida contra el volante. Zonas complicadas Pero no todo Vigo es igual de peligroso. Las principales zonas de rally son Gran Vía, avenida de Europa y Beiramar, que concentran los excesos más excesivos y las multas más cuantiosas. Pero la policía llega también al resto de la ciudad, sobre todo entre las 7.30 y las 10.30, y entre las 16.30 y las 19.30 horas, cuando imponen el 60% de unas multas que no son áun lo suficientemente rápidas como para frenar a los kamikazes de la carretera.